26.2.08

Intermedio

Los próximos días estaré lejos. O cerca. Según se mire.
Ahora mi casa está a orillas del Salzach y España es ese país al que todos mis vecinos han ido alguna vez de veraneo.

25.2.08

Elmo video

El sábado por la tarde T nos llevó a conocer el videoclub de Oberndorf. En Laufen no hay videoclub, así que si quieres ver una peli en casa tienes que cruzar el puente y, tras dos manzanas en linea recta, entrar en Elmo Video.
Es un local minúsculo, repleto de películas de todos los géneros y todas las nacionalidades, y el hombre del mostrador (quizá sea él el Elmo del rótulo) te sonríe mientras apunta tu nombre en su lista de clientes.

En Barcelona teníamos un videoclub parecido donde podíamos alquilar cine no comercial, o incluso películas antiguas, y donde una chica pasaba el día atendiendo a los clientes y viendo los últimos estrenos en una pequeña pantalla. Pero cerró por no poder competir con las expendedoras, disponibles las 24 horas.




Así que el sábado nos llevamos una grata sorpresa al ver que en Elmo, además de los últimos estrenos comerciales de los USA, podíamos alquilar cine europeo. Allí estaban Isabel Coixet, Almodóvar y otros muchos nombres franceses, irlandeses, italianos, incluso algún argentino. Y cine alemán, mucho cine alemán. O, ahora que lo pienso, ¿austríaco?

De momento he empezado por las pelis en inglés o francés, pero algún día espero ser capaz de ver una entera en alemán... y entenderla. La que ha ganado el Oscar de este año a la mejor película de habla no inglesa, por ejemplo.

24.2.08

El primer helado

Aunque por aquí dicen que aún tiene que caer alguna que otra nevada
antes de que llegue la primavera...

Masa madre V: Esta vez sí

El pasado lunes comencé de nuevo la elaboración de la masa madre, esta vez sabiendo que no debía tirarla por el desagüe si al tercer día no veía actividad. Había que tomárselo con paciencia.

Los dos primeros días la alimenté con harina de centeno y agua en la que había remojado unas cuantas uvas pasas, para aprovechar las levaduras que éstas llevan en la piel (las mismas encargadas de que el mosto fermente y se convierta en vino).

En seguida aparecieron las primeras burbujas, señal de que las primeras bacterias habían empezado a trabajar.



Seguí alimentando la masa tal y como muestra Ibán en su blog '¿Te quedas a cenar?', quitando la mitad del contenido del bote y añadiendo agua y harina hasta obtener el mismo volumen que tenía antes.
Según pasaban los días, la mezcla se iba volviendo cada vez más esponjosa, y su olor iba pareciéndose cada vez más al de la levadura fresca.

Hasta que ayer por la tarde, al volver de nuestra primera incursión en el videoclub de Oberndorf, vimos cómo la masa había duplicado su volumen y crecía por momentos. La masa madre estaba lista para comenzar a fabricar pan...

Esta mañana he decidido seguir paso a paso el método de Ibán para 'hacer pan de verdad' y hacer un pan básico: agua, harina, sal. Empezar con algo sencillo, vamos.

Así que he mezclado la masa madre con agua y harina a partes iguales, lo he cubierto y lo he dejado reposar un par de horas.
Al cabo de ese tiempo, la mezcla burbujeaba de nuevo, señal de que estaba lista. He tomado una parte y la he puesto en un bote limpio, alimentándola de nuevo antes de meterla en la nevera. De esta forma, la próxima vez que quiera hacer pan tendré masa madre lista para utilizar.
En la nevera, las levaduras ralentizan su actividad y no hay que alimentarlas a diario, una vez por semana es suficiente.


Llegaba el momento de hacer EL pan, mi primer pan 100% natural, hecho en casa.
He mezclado harina y masa madre a partes iguales (2 vasos de cada), con dos cucharillas rasas de sal. Lo he amasado y lo he dejado reposar un rato.
Después, he ido trabajando la masa varias veces, dejándola reposar un poco, hasta que la he notado esponjosa y suave.


Le he dado forma y la he dejado levar un buen rato, lo que hemos tardado en dar un paseo primaveral y comernos nuestro primer helado en Laufen.


Al volver del paseo, poner el horno, y... voilà!




Hoy hemos cenado pan rico, rico... y con fundamento. Ensalada, pescadito y cerveza de doble malta, para celebrarlo.

23.2.08

21.2.08

Encuentros offline

El pasado sábado fue un día de encuentros, creo que el socialmente más animado que he tenido desde que estoy aquí. El sábado conocí gente nueva, gente interesante.

Por la mañana conocimos a M y T, con quienes compartimos MegaFrühstück y conversación. Es curioso esto de conocer bloggers; a pesar de no haberlos visto nunca, era como si ya los conociéramos un poco. Realmente, decimos mucho de nosotros mismos al escribir, aunque escribamos sobre cualquier otra cosa.
Aún así, merece la pena conocer a la gente offline, en el mundo real, oír sus voces y compartir experiencias alrededor de una mesa repleta de cosas ricas.

M y T compartieron con nosotros sus vivencias y sus opiniones. Fue un desayuno muy enriquecedor, en todos los sentidos.
Al volver a casa en el Lokalbahn sentí que Salzburgo ya no me parecía tan fría, pues conocía a alguien allí. Al final, puede sonar a tópico, pero es cierto que son las personas las que hacen a las ciudades más o menos acogedoras.

Por la noche conocí a F y C, el colega mexicano de M y su novia india. Cenamos en el restaurante griego Poseidon (no podía llamarse de otra manera) de Oberndorf, donde sirven raciones enormes y puedes pasarte horas charlando tranquilamente.
La decoración es un tanto recargada, con estampas typisch por todas partes, pero viniendo de Barcelona, creo que eso es lo de menos. Mientras no te echen nada más terminar de cenar porque hay gente esperando...

Lo más curioso de esa cena fue que, a pesar de nuestros orígenes tan dispares, nos dimos cuenta de que teníamos un fondo común. Los cuatro habíamos visto los mismos programas en la televisión de pequeños, los cuatro conocíamos los mismos actores, las mismas series, la misma música... la globalización no es un fenómeno reciente, al parecer.

Incluso encontramos semejanzas entre las diferentes lenguas que hablamos (o casi-hablamos).


Ayer en Salzburgo era casi primavera

20.2.08

Buses

Hoy cedo la palabra a M, que yo no estoy muy inspirada.
Allá va:

Está claro que hay unanimidad en esto de que el alemán es un idioma complicado. Habitualmente se menciona el tema de las declinaciones para dar idea de su dificultad. A menudo sin embargo, ni siquiera se sabe de lo que se habla cuando nos referimos a declinaciones. Esto pasa si comentas estas cosas, digamos con un inglés. Yo prefiero poner el ejemplo de la formación de los plurales, mucho más sencillo de entender. ¿Cómo puede ser que hasta esto se complique en el alemán?

El hecho de que no haya reglas fijas en la formación del plural puede causarte la ruina. Así me lo hace saber un colega mexicano, que acto seguido pasa a relatarme su anécdota. Al parecer, cuando vino a hacer la entrevista de trabajo hace ahora unos dos años y medio, su alemán presentaba ciertas lagunas. Desde la ciudad alemana en la que vivía, se hizo llegar a la aldea de Eggelsberg en transporte público. La entrevista, relajada, la mantuvo con la jefa del departamento de capital humano e hija del dueño de la empresa, una mujer joven y atractiva. Finalizada la misma y puesto que ya no había autobuses en los que volver a Salzburgo, la hija del dueño se ofreció amablemente a llevar a mi amigo en coche hasta un pueblo cercano desde donde pudiera tomar un tren de regreso.

Ya en el coche, queriendo romper un incómodo silencio, el mexicano comentó algo así como: "Also, gibt es keine Busen hier?" La respuesta se hizo esperar unos segundos. La mujer miró con cara dubitativa a mi amigo, preguntando a su vez algo así como: "Meinst du Busse, oder?" Al llegar a su casa el mexicano miró ansioso el significado de "Busen" en el diccionario. Una chingada pues, pero aquí estoy, me comenta divertido.

M

19.2.08

Deutsch lernen

La semana que viene termino mi primer curso de alemán. Creo no me había sentido tan torpe en años, quizá desde que tuve que estudiar latín en el Bachillerato. Lo de memorizar nunca se me ha dado bien, y para el alemán creo que no sirve lo de dejar que 'vaya entrando'.
Así que, salvo la de pedir el pan en la panadería, el resto de conversaciones me resultan una prueba durísima, y de momento he optado por decir lo mínimo.

Y es que, como al parecer no tengo aspecto de 'extranjera', todo el mundo me habla con normalidad, es decir, rápido y con acento (Bayerisch en Laufen, austríaco en Oberndrof), y no hay manera.

Aunque hoy he logrado todo un hito: he conseguido entender a la dependienta de la droguería (a la segunda, eso sí), cuando me ha dicho que la crema que he encargado llegaría para hoy por la tarde, y hasta he sido capaz de preguntar el precio de forma clara!

Todo esto puede parecer una tontería, pero son pequeños logros que me animan a seguir... estudiando tablas y más tablas de gramática y verbos.

Poco a poco irá entrando, digo yo.

18.2.08

Masa madre IV: Volvemos a empezar

Parecía que iba bien, pero he tenido que desechar la masa madre que había preparado, pues la harina que estaba utilizando era demasiado 'floja' y no acababa de activarse.

Así que hoy he conseguido salvado de espelta, y lo he añadido a una mezcla igual a la que preparé la semana pasada. Las levaduras naturales presentes en el salvado han obrado el milagro, y en cuatro horas la masa ha empezado a burbujear.

Ahora sólo hay que cruzar los dedos y alimentar a los 'bichicos'. Estoy impaciente por ver qué panes salen de este experimento...


PS: Después de publicar el post me he dado cuenta de que quizá mi primera masa no era tan floja, sino que debía haberle dejado algo más de tiempo, tal y como se dice aquí. Las burbujas de los dos primeros días son producidas por bacterias que acidifican la masa. Las levaduras se activan más tarde, cuando el medio es lo sificientemente ácido.

17.2.08

Lokalbahn

Voy a Salzburgo al menos tres veces por semana. Cruzo Laufen, paso a la otra orilla y espero al Lokalbahn, el tren de cercanías que une Lamprechtshausen con Salzburgo.

Es un tren pequeño, tan pequeño, que la primera vez que lo vi me pareció un autobús pegado a la vía.
En hora punta arrastra tres vagones relativamente modernos, pero la mayoría de las veces sólo se compone de uno. Éste es el que me gusta porque tiene detalles de otra época, que los trenes y metros que he conocido en España perdieron hace tiempo (a excepción del Talgo Barcelona-Hendaya, que supongo que no habrá cambiado ni cambiará en unos cuantos años...).

Es éste un tren hecho para viajar tranquilo. Va despacito, parando cada poco en minúsculas estaciones. A veces en granjas.
Los asientos son estrechos pero mullidos, muy cómodos, de colores cálidos. Las ventanas permiten observar el paisaje cómodamente. La voz que anuncia las paradas va precedida por un suave 'dong' de campana.

Todo va despacio dentro del tren. El revisor se toma su tiempo para comprobar los abonos y cobrar los billetes y de vez en cuando se para a charlar con algún conocido.
Hay que solicitar la parada apretando un botón blanco y las puertas son de las de tipo biombo, como las de los autobuses urbanos.


Para alguien acostumbrado al metro y los autobuses que te cierran la puerta en las narices, los empujones, ruidos y retrasos, resulta reconfortante viajar en un tren como éste. Es un poco caro, pero el viaje merece la pena.

15.2.08

Masa madre III

¡Hay vida en mi bote!
He abierto el armario y ¡Oh! Han aparecido burbujas en la masa. Ahora tiene un olor parecido al del yogurt.


Siguiendo las instrucciones que me dejó Ibán en los comentarios del post de ayer, he alimentado a los bichicos con las misma cantidad de harina que ayer, pero un poco menos de agua, ya que la mezcla estaba bastante líquida. Al armario, y a esperar a mañana. Estoy impaciente por ver lo que pasa.

Cuanto más leo sobre este tema más me interesa, no sabía que la harina tuviera esa capacidad de auto-fermentación. Es como magia, tú dejas el bote abierto, y los microorganismos que contiene la propia harina o que flotan en el aire se encargan de convertir la masa en alimento para nosotros.


Ah, la harina que estoy utilizando es ésta:


Según se dice en la web de Rauch, se trata de harina de trigo tipo 1600, "para ser utilizada en la elaboración de pan, mezclada con harina de centeno o no", y que contiene la aleurona del grano de trigo.
Si no me equivoco, efectivamente no se trata de una harina integral (vollkornmehl, tipo 1800), sino de una harina intermedia, que no contiene la cascarilla.
Por eso tiene las pintitas más pequeñas y es más blanca. Aunque no es blanca 100%.

Si este experimento sale bien, seguiré probando con otras harinas, ¡Hay que aprovechar la oferta del Spar!

14.2.08

Otros bichicos

Ayer recibí un email de G, criadora de agapornis y periquitos y 'mamá adoptiva temporal' de mis peris, que me dejó algo preocupada:

"... el macho se ha enamorado de una hembra más joven que él.
Y la hembra blanca se ha enamorado de un joven y apuesto azul cielo y blanco..."

Pues vaya, yo que pensaba que El Peri y Txopinko eran una pareja estable y bien avenida, ya veo, ya. Menudos pájaros están hechos. ¡En cuanto los dejas solos, se van con el primero que aparece!
Lo que no sé es qué haré cuando vuelva a España, ¿Tendré que quedarme con los cuatro?

Espero que recapaciten y vuelvan con sus respectivos, esto no habrá sido más que un capricho pasajero, fruto de la proximidad de San Calentín...


Txopinko y El Peri, de novios en Barcelona

Masa madre II

De momento parece que la cosa va bien.
La masa ha pasado la noche en un armario templadito y limpio, y presenta una capa de agua oscura con alguna burbujilla microscópica. Tiene un olor parecido al de la horchata, qué gracia.


He tirado la mitad de la masa y he añadido la mitad de la cantidad de harina y agua que ayer. Veremos si a los bichicos les gusta el alimento que les estoy dando...

13.2.08

Masa madre I

Preparados, listos... ¡ya!



Mi primera masa madre ya está en marcha. Crucemos los dedos.

Elecciones

Estamos en plena campaña electoral alemana y yo no me entero de quién es quién.
Hace un par de semanas, estaba yo tan tranquila en casa, un miércoles a las dos de la tarde, cuando llamaron a la puerta de casa.
Mi primera reacción fue no abrir, porque, al fin y al cabo, no iba a entender nada de lo que me dijeran, fuera quien fuera quien llamaba. Pero como volvieron a llamar y parecía que no tenían intención de marcharse, abrí.

Dos hombres vestidos con abrigo y corbata y carpetas bajo el brazo. Venían a venderme algo, seguro.
Pero no, sonrientes, me dieron la mano y empezaron a hablar, y hablar, y hablar. Y después uno de ellos me entregó una carpeta con una foto suya y dijo 'bla bla bla, bürgermeister', y entonces lo entendí. Era uno de los candidatos a la alcaldía, haciendo campaña puerta a puerta.

Yo les dije en inglés que no podía votar porque aún no estaba registrada, y me contestaron sonrientes que no pasaba nada, que cuando lo estuviera, si tenía alguna queja sobre el ayuntamiento, que les llamara.
Y me dieron la mano unas tres veces más y se marcharon.

Salvo por esto, apenas se nota que estamos en campaña. Los carteles electorales son de lo más sobrio, poco más que la foto del candidato, su nombre y el logo del partido. Pocas consignas y promesas. No se pegan en las paredes; los únicos espacios habilitados para ello son unos soportes parecidos a los que se ponen en la puerta de los restaurantes, con el menú del día:

El del cartel de la derecha me dio la mano

A veces confundo los carteles electorales con los que anuncian los conciertos del teatro de Laufen, el Salzach Halle. Aunque creo que esto último será más entretenido que un mítin...

12.2.08

Memoria gustativa

El pasado noviembre tuvimos la oportunidad de pasar tres semanas en Londres 'desoxidando' nuestro inglés antes de venir aquí y de paso, haciendo un poco de turismo.

Uno de los lugares que recuerdo con más placer es el mercado de artesanos de Greenwich, que por aquellas fechas bullía de actividad pre-Navideña.
Hacía tanto frío, que lo mejor (lo único) que se podía hacer era entrar un mercado cubierto como aquél y pasear entre los puestos de jabones, lanas y demás objetos de mil colores... y llegar a la zona donde se vendía comida.

Allí estaba, The Real Baking Company.

Oh, my God

Aún no he encontrado información en internet sobre estas mujeres que, enfundadas en sus jerseys de lana, vendían esos "Real chocolate Brownies, All Butter Flapjacks, Speciality Shortbreads, Cookies & Slices..."

Todo tenía un aspecto delicioso, pero sobre todo me quedo con un recuerdo: el intenso sabor a mantequilla del Caramel Shortbread que nos merendamos ese día.

La semana pasada, después de arduas investigaciones, conseguí averiguar cómo elaborar esta delicia hipercalórica:



Caramel & Nut Shortbread

Ingredientes para una ración más que suficiente:

Shortbread:
225 gr de harina
150 gr de mantequilla
75 gr de azúcar

Caramel:
200 gr de azúcar
200 ml de double cream o nata líquida para montar
50 gr de mantequilla (opcional, sólo para adictos)

frutos secos


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Mezclamos los ingredientes para el Shortbread tal y como muestra John Quigley en este video. Básicamente se trata de hacerlo rápido para que la mantequilla no se caliente demasiado y la masa resulte difícil de manipular. (Pongo el video porque me parece interesante lo que dice sobre el origen de la repostería escocesa.)

Hacemos una base de unos 15 mm de grosor y la ponemos en el fondo de un molde desmontable. Lo metemos al horno 10 minutos a 170º y lo sacamos antes de que se empiece a dorar.

Para el Caramel, ponemos el azúcar en un cazo ancho y dejamos que se derrita sin removelo demasiado. Cuando se haya vuelto líquido añadimos la nata, con cuidado de que no nos salpique, ya que hierve y burbujea bastante. Por eso es mejor hacerlo en un cazo ancho, para que no suba demasiado.
Removemos sin parar hasta que se deshaga la bola de azúcar que se ha formado al añadir la nata.

Seguimos cocinando el caramelo a fuego bajo durante un rato, hasta que haya reducido un poco y se haya vuelto viscoso.
Entonces añadimos los frutos secos, removemos un poco, y vertemos la mezcla sobre la base de shortbread.

Volvemos a meterlo al horno. Se formarán burbujas en el caramelo durante un rato. Yo seguí las indicaciones de Alice Q. y lo dejé hasta que las burbujas empezaron a desaparecer, y el resultado ha sido muy bueno.

Después, se saca del horno y se deja enfriar bien. Se saca del molde y se corta en porciones pequeñas (¡llena mucho!).
Si se deja hasta el día siguiente sabe aún mejor que recién hecho.

11.2.08

Dos tipos de personas

Estos últimos días me he dado cuenta de que sólo hay dos tipos de personas: las que son capaces de entender tu situación y las que no.
Creo que a eso se le llama empatía, y la RAE lo define mejor que yo:

empatía.

1.
f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.



Salvo las pocas veces que he viajado al extranjero de vacaciones, ésta es mi primera estancia fuera de España.
No puedo quejarme; en general me tratan con amabilidad, a pesar de que no sea capaz de construir una frase coherente en alemán, y la gente es bastante paciente conmigo.
Venía hoy pensando en el tren, que a mí aún nadie me ha hablado a gritos, a veces se hace en España con los extranjeros.

Sin embargo, a veces me he encontrado ejemplos de personas sin empatía. El domingo M se levantó con una conjuntivitis de caballo y el médico de urgencias de Oberndorf nos despachó con un 'No' cuando le preguntamos si hablaba inglés y otro 'No' cuando le pedimos la dirección del hospital de Salzburgo, donde él nos decía que debíamos ir.

Pero esto es un caso aislado. Frente a él, hay muchas personas que me han tratado muy bien a pesar de no conocerme de nada. Eso es la empatía, creo.

Lugareños volviendo a casa el martes de Carnaval

10.2.08

Tardes de pan

Hace un par de años, cuando me dio por hacer pan, intenté averiguar si en Barcelona vendían esa 'harina de fuerza' que se nombraba en todas las recetas de internet. No tuve éxito, supongo que fue porque en realidad no tenía idea de lo que estaba buscando, y me dediqué a hacer hogazas tipo adobe, que no estaban mal de sabor, pero que eran imposibles de digerir.
Estaba usando harina de repostería, la única que encontraba en el súper, y lo del amasado no se me daba demasiado bien aún.

Con el tiempo, fui encontrando blogs de verdaderos amantes del pan bien hecho y me volvió a picar la curiosidad. Así que, ahora que tengo algo de tiempo y miles de harinas a mi disposición, he retomado la sana costumbre de amasar y hornear.

De momento he hecho algo de 'trampa', ya que he utilizado esos paquetes de harina+levadura a los que sólo hay que añadir agua. A pesar de ello, y gracias a los consejos de Ibán sobre el correcto amasado, he conseguido cosas como este pan blanco:


Salió algo deforme (el corte que le hice no fue lo suficientemente profundo como para que no se abriera por debajo), pero estaba riquísimo.

Ya he probado las mezclas para Weissbrot (pan blanco de trigo), Landbrot (70% centeno-30% trigo) y Bauernbrot, el pan de esta semana (50%-50%), que probaremos esta noche.

Creo que la próxima me atreveré con la masa madre. A ver qué sale.

9.2.08

Llegó a mi buzón

¡Llegó el paquete que esperaba!
Mi premio por ganar el concurso que convocó Paco en su blog Viena Directo. Ahora ya no podré decir que no sé nada de Sissi, aunque M ya se está temiendo que, entre tantos retratos de la Kaiserin, vaya a elegir modelito pa la boa...



Paco, muchísimas gracias. Prometo estudiármelo (menos mal que, aparte de en alemán está en inglés y francés, por si acaso) antes de ir a Viena de excursión.
De paso, saludo también a Tonicito y a Marona, a quienes, sin haberlos conocido en persona aún, considero ya vecinos y guías particulares en Salzburgo.

8.2.08

Diferencias...


Este primer mes en Laufen ha estado lleno de descubrimientos de todo tipo. Supongo que le habrá pasado a todo aquél que ha vivido en otro país: todo es extraño, todo sabe diferente y las costumbres locales resultan de lo más exótico.
Si a eso le añadimos el desconocimiento de la lengua local y una pequeña dosis de despiste geográfico, la cosa puede convertirse en toda una aventura.

Y es que vivir en la frontera entre dos países desconocidos tiene su cosa, sobre todo si en los dos se habla, se come y se hace lo mismo. Al menos eso es lo que pensé al llegar a Laufen.

Yo ya estaba acostumbrada a los pueblos separados por ríos, a que sus habitantes aseguren que no tienen nada que ver con los de la otra orilla, 'porque es un pueblo diferente, con otro carácter'.
Así que al llegar aquí y ver que el río no separa sólo dos pueblos, sino dos países, busco constantemente las diferencias que deberían existir...

De momento no he encontrado muchas, aunque estoy en ello. Por lo que he podido saber, las diferencias entre Laufen y Oberndorf, haberlas, haylas.

7.2.08

Comienzo

M y yo partimos de Barcelona el 30 de diciembre de 2007. Vaciamos nuestra casa, recogimos nuestros recuerdos y dejamos la ciudad que tanto habíamos amado los últimos años.

Puede que volvamos algún día, pero sabemos que entonces Barcelona no será la que conocimos y nosotros tampoco seremos los mismos. Quizá por eso se nos hizo tan triste la despedida. Porque no sólo dejábamos una ciudad, también terminaba una época feliz de nuestras vidas.

Pero como siempre, un final deja paso a un nuevo comienzo, y el año 2008 nos ha traído la oportunidad de iniciar una nueva vida. Nos disponemos a iniciar nuestra aventura austríaco-alemana, ¿Qué nos depara ese país desconocido? ¿Seremos capaces de sobrevivir?

Estoy segura de que todo lo que venga será positivo, de un modo u otro.

Este blog pretende ser un pequeño registro de esta etapa que ya ha comenzado.