24.2.08

Masa madre V: Esta vez sí

El pasado lunes comencé de nuevo la elaboración de la masa madre, esta vez sabiendo que no debía tirarla por el desagüe si al tercer día no veía actividad. Había que tomárselo con paciencia.

Los dos primeros días la alimenté con harina de centeno y agua en la que había remojado unas cuantas uvas pasas, para aprovechar las levaduras que éstas llevan en la piel (las mismas encargadas de que el mosto fermente y se convierta en vino).

En seguida aparecieron las primeras burbujas, señal de que las primeras bacterias habían empezado a trabajar.



Seguí alimentando la masa tal y como muestra Ibán en su blog '¿Te quedas a cenar?', quitando la mitad del contenido del bote y añadiendo agua y harina hasta obtener el mismo volumen que tenía antes.
Según pasaban los días, la mezcla se iba volviendo cada vez más esponjosa, y su olor iba pareciéndose cada vez más al de la levadura fresca.

Hasta que ayer por la tarde, al volver de nuestra primera incursión en el videoclub de Oberndorf, vimos cómo la masa había duplicado su volumen y crecía por momentos. La masa madre estaba lista para comenzar a fabricar pan...

Esta mañana he decidido seguir paso a paso el método de Ibán para 'hacer pan de verdad' y hacer un pan básico: agua, harina, sal. Empezar con algo sencillo, vamos.

Así que he mezclado la masa madre con agua y harina a partes iguales, lo he cubierto y lo he dejado reposar un par de horas.
Al cabo de ese tiempo, la mezcla burbujeaba de nuevo, señal de que estaba lista. He tomado una parte y la he puesto en un bote limpio, alimentándola de nuevo antes de meterla en la nevera. De esta forma, la próxima vez que quiera hacer pan tendré masa madre lista para utilizar.
En la nevera, las levaduras ralentizan su actividad y no hay que alimentarlas a diario, una vez por semana es suficiente.


Llegaba el momento de hacer EL pan, mi primer pan 100% natural, hecho en casa.
He mezclado harina y masa madre a partes iguales (2 vasos de cada), con dos cucharillas rasas de sal. Lo he amasado y lo he dejado reposar un rato.
Después, he ido trabajando la masa varias veces, dejándola reposar un poco, hasta que la he notado esponjosa y suave.


Le he dado forma y la he dejado levar un buen rato, lo que hemos tardado en dar un paseo primaveral y comernos nuestro primer helado en Laufen.


Al volver del paseo, poner el horno, y... voilà!




Hoy hemos cenado pan rico, rico... y con fundamento. Ensalada, pescadito y cerveza de doble malta, para celebrarlo.

5 comentarios:

Marona dijo...

¿Qué ven mis ojos?
¿Pan caserito? ¿Cervecita rica?
¿Me puedo quedar a cenar? ;)
Ahora os vais a volver adictos al pan de verdad, ya veréis.
Hoy voy a hacer masa de pizza... :)
Ayer nosotros también nos fuimos de excursión, ¡ya es primavera!
Por cierto, ¿ya encontrastéis pescadito bueno?
Un beso!

con Ka dijo...

Ay, qué va. Pescadito congelao del Spar... pero hecho con amor, eso sí. Parecía fresco y todo :D

Creo que ya somos adictos al pan casero, yo a hacerlo y M a comerlo, jaja!

¡Gracias por la visita y quédate a cenar cuando quieras! ;)

Ibán dijo...

OHHHHHHHHHH ...¡BIEN!!!
Qué fantástico, ¿eh? Elaborar un alimento sencillo y total, de una manera tan primigenia.
Ese pan tiene una pinta fabulosa, espero que os supiera bueno.
Ahora disfruta esa nueva masa madre tuya y practica todo tipo de variaciones. Yo, antes de meterme con cosas de todos los olores, sabores y colores, haría unas variaciones con agua, harina y sal. Variando cada una de las proporciones, tiempos, etc, para que veas como se comporta la masa y cúal es lo que más te gusta :) Recuerdo esa emoción de los primeros panes...qué momento. Prueba, por ejemplo, a dejar el pan una noche en la nevera antes de hornearlo, ya veras, ya!
Toda mi admiración :) Te mando este sentimiento especial de comunión panaderil desde la orilla del Mediterráneo.

con Ka dijo...

¡Hola!

En estos momentos hay un pan reposando en la nevera, a ver qué pasa mañana cuando lo hornee...
¡Veremos si merece un post!

Pachi dijo...

He visto tu comentario en mi post y me he venido a cotillear: me he convertido en un voyeur de panes ajenos!!!!
Se parecen mucho, mucho: misma receta, mismo mecanismo...Seguiremos con ello, verdad?