12.2.08

Memoria gustativa

El pasado noviembre tuvimos la oportunidad de pasar tres semanas en Londres 'desoxidando' nuestro inglés antes de venir aquí y de paso, haciendo un poco de turismo.

Uno de los lugares que recuerdo con más placer es el mercado de artesanos de Greenwich, que por aquellas fechas bullía de actividad pre-Navideña.
Hacía tanto frío, que lo mejor (lo único) que se podía hacer era entrar un mercado cubierto como aquél y pasear entre los puestos de jabones, lanas y demás objetos de mil colores... y llegar a la zona donde se vendía comida.

Allí estaba, The Real Baking Company.

Oh, my God

Aún no he encontrado información en internet sobre estas mujeres que, enfundadas en sus jerseys de lana, vendían esos "Real chocolate Brownies, All Butter Flapjacks, Speciality Shortbreads, Cookies & Slices..."

Todo tenía un aspecto delicioso, pero sobre todo me quedo con un recuerdo: el intenso sabor a mantequilla del Caramel Shortbread que nos merendamos ese día.

La semana pasada, después de arduas investigaciones, conseguí averiguar cómo elaborar esta delicia hipercalórica:



Caramel & Nut Shortbread

Ingredientes para una ración más que suficiente:

Shortbread:
225 gr de harina
150 gr de mantequilla
75 gr de azúcar

Caramel:
200 gr de azúcar
200 ml de double cream o nata líquida para montar
50 gr de mantequilla (opcional, sólo para adictos)

frutos secos


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Mezclamos los ingredientes para el Shortbread tal y como muestra John Quigley en este video. Básicamente se trata de hacerlo rápido para que la mantequilla no se caliente demasiado y la masa resulte difícil de manipular. (Pongo el video porque me parece interesante lo que dice sobre el origen de la repostería escocesa.)

Hacemos una base de unos 15 mm de grosor y la ponemos en el fondo de un molde desmontable. Lo metemos al horno 10 minutos a 170º y lo sacamos antes de que se empiece a dorar.

Para el Caramel, ponemos el azúcar en un cazo ancho y dejamos que se derrita sin removelo demasiado. Cuando se haya vuelto líquido añadimos la nata, con cuidado de que no nos salpique, ya que hierve y burbujea bastante. Por eso es mejor hacerlo en un cazo ancho, para que no suba demasiado.
Removemos sin parar hasta que se deshaga la bola de azúcar que se ha formado al añadir la nata.

Seguimos cocinando el caramelo a fuego bajo durante un rato, hasta que haya reducido un poco y se haya vuelto viscoso.
Entonces añadimos los frutos secos, removemos un poco, y vertemos la mezcla sobre la base de shortbread.

Volvemos a meterlo al horno. Se formarán burbujas en el caramelo durante un rato. Yo seguí las indicaciones de Alice Q. y lo dejé hasta que las burbujas empezaron a desaparecer, y el resultado ha sido muy bueno.

Después, se saca del horno y se deja enfriar bien. Se saca del molde y se corta en porciones pequeñas (¡llena mucho!).
Si se deja hasta el día siguiente sabe aún mejor que recién hecho.

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