14.2.08

Otros bichicos

Ayer recibí un email de G, criadora de agapornis y periquitos y 'mamá adoptiva temporal' de mis peris, que me dejó algo preocupada:

"... el macho se ha enamorado de una hembra más joven que él.
Y la hembra blanca se ha enamorado de un joven y apuesto azul cielo y blanco..."

Pues vaya, yo que pensaba que El Peri y Txopinko eran una pareja estable y bien avenida, ya veo, ya. Menudos pájaros están hechos. ¡En cuanto los dejas solos, se van con el primero que aparece!
Lo que no sé es qué haré cuando vuelva a España, ¿Tendré que quedarme con los cuatro?

Espero que recapaciten y vuelvan con sus respectivos, esto no habrá sido más que un capricho pasajero, fruto de la proximidad de San Calentín...


Txopinko y El Peri, de novios en Barcelona

2 comentarios:

Paco Bernal dijo...

Si es que ya lo decía mi abuela:
-El mejor, colgao
jajajajaja
Por cierto, y aunque no venga de este post. No me había yo fijao en las manías cartelísticas de los austriacos. Es verdad que no hay carteles en las paredes. Donde sí los hay es en las farolas y pegados, curiosamente, con celo.
Saludines,
P.

con Ka dijo...

Sí Paco, yo también me he fijado en que los carteles que más abundan son los de "Plakatieren Verboten", ¡están por todas partes y son feos, feos!
:D