5.3.08

Mohnstrudel

Hasta llegar aquí, la palabra 'Mohn' sólo significaba para mí una cosa: la compañía de autobuses que une Barcelona con Castelldefels y alrededores.

Me hizo gracia comprobar hace un par de semanas que en alemán significa 'amapola' o 'adormidera' y, en cocina, es el nombre que se da a las semillas de dicha flor, utilizadas sobre todo como relleno de pasteles o cobertura de panecillos.

Hace años compramos un libro de repostería como regalo de cumpleaños para mi madre. Creo que lo elegimos más bien atraídos por las fotografías, y no nos fijamos en que se trataba de recetas de claro origen centroeuropeo, que requerían ciertos ingredientes que nosotros ni siquiera conocíamos. Pasé años mirando esas fotografías e intentando averiguar qué podía utilizar como sustituto de esa crema agria que se repetía en tantas recetas.

Pero lo que más me intrigaban eran las semillas de adormidera. Su propio nombre ya resultaba muy sugerente, y daban a la receta cierto aire misterioso, como si de una pócima mágica se tratara. Me imaginaba qué se sentiría al comer ese relleno oscuro. ¿Caería uno dormido nada más terminarla?




No sé si será porque el relleno que he utilizado para este Mohnstrudel viene preparado y envasado, pero yo no he notado nada al comerlo. Eso sí, estaba buenísimo, acompañado de apfelmus y crema agria (que ahora ya sé qué es).

La receta para la masa la tomé directamente del envoltorio del relleno, de la marca Kuchenmeister. La próxima vez haré el relleno casero, a ver si ése da más sueño...

7 comentarios:

Vega dijo...

Pues no vas muy desencaminada diciendo que las semillitas tienen algo de pócima. La adormidera o amapola era uno de los elementos relacionados con el culto de la diosa Deméter, en la antigua Grecia. Aparecen muchas estatuas de la diosa con estas flores en la mano. Además, se añadían como ingrediente en el Cyteon, que era una bebida alucinógena que se tomaba durante la celebración de su culto para alcanzar estados de inconsciencia o alucinación que supuestamente acercaban más a los dioses. Sí, ciertamente es una flor con semillas mágicas.

Ibán dijo...

Ay el Mohn, qué rico! Ese Mohnstrudel es primo hermano del dulce típico polaco "Makowiec", ellos al mohn le llaman Mak (en polaco, ruso, eslovaco, etc). Recuerdo hace más de 15 años, cuando estuve en Eslovaquia y me dieron a probar un rollo de mohn, mi diccionario decía "adormidera" y yo sentía la misma ignorancia mágica (como realismo mágico) ante ese nombre...qué oscuro e ignoto parecía todo entonces :)
No sé si será la misma colección, pero en mi casa había también una colección de libros (como grises con tapas duras y fotos impresinantes), llenos de esos nombres, "chirivía", "apionabo", "tirabeque", "adormidera" :)
Yo he hecho Makowiec una vez, y últimamente ando como loco de ganas, así que lo pondré un día de estos en el blog...atenta
Qué bonito es viajar, aprender idiomas... una amiga mía (la misma que me enseñó a hacer makowiec) dice algo muy bonito, cuando aprendes un idioma nuevo, nade una nueva personita dentro de ti: un otro yo, tienes tu yo español, tu yo inglés, tu yo alemán...según vas creciendo en ese lenguaje, tu yo alemán va formándose, como se forman las personas. Así que es normal que en alemán seas una persona diferente a en español...es precioso pensar en esas personitas creciendo por dentro.
Uy, perdón por la chapa, pero parece que muchos temas nos despiertan intereses parejos!

Marona dijo...

Yo ya me he reconciliado con el Mohn. pero al principio, la primera vez que le hinqué el diente, pensé que era chocolate y no me gustó demasiado. ¡Ahora ya me gusta! Aunque tengo pendiente cocinar con él, de momento sólo me lo he comido cuando me lo han puesto ;)
Besos!!!

con Ka dijo...

¡Hola!

Gracias por vuestros comentarios, parece mentira lo que se aprende con sólo nombrar un ingrediente...

Vega , gracias por el dato, es curioso que fuera precisamente Démeter, la diosa de la agricultura y los cereales, ¿Verdad? Siempre se ven amapolas junto a los campos de trigo...
Habrá que andarse con cuidado con estas semillas, entonces. La amapola no deja de ser una prima del opio. ;)

Ibán , creo que el libro que nombro no es el mismo, pues no era una colección. En todo caso, el efecto era el mismo, de curiosidad y asombro ante esos nombres extraños.
Qué bonita la teoría de tu amiga, la verdad es que yo, con mi alemán actual, me siento como una nena que aún no consigue hacerse entender, es frustrante y gracioso a la vez.
¡Espero la receta del Makowiec!

Marona , a mí me pasó lo mismo con el primer mordisco que le di a este pastel. Tenía el sabor del chocolate tan presente en mi cabeza, que la primera impresión no fue del todo agradable. Pero al segundo bocado ya se me pasó, jaja!

Eva dijo...

La masa del relleno TIENE que ser casera... ¡ni punto de comparación!

Beatriz dijo...

Lisi (Styer, cerca de Linz) me dio hace unos años una receta de Mohntorte que adapté como sigue:
Ingredientes:

• 700 gramos de manzana rallada con piel, sin semillas. (Se lavan y se rallan con un rallador de pie con la misma cuchilla que se usa para los huevos duros, la mediana)
• 225-250 g azúcar glas (azúcar blanca pasada por la batidora; la cantidad según lo goloso que se sea)
• 5 huevos
• 1 yogur blanco, natural. Puede ser líquido o un vaso de leche fermentada; entero o desnatado.
• 200g de semillas de amapola molida (pueden ser 150gr, lo importante es que sea fresca y esté molida muy fina, para que desprenda el aroma y el sabor, la semilla es pequeña pero muy dura, si no viene molida de la tienda hay que pasarla por un molinillo de café o similar, también por una batidora de vaso, es una pesadez pero parte necesaria del proceso)
• 150 g avellana molida (se puede moler con batidora de poco en poco). También está buena con nueces, si no se tienen avellanas, o con almendra molida, que suele ser más económica. Cuando no se tiene la cantidad de un mismo ingrediente se puede mezclar un poco de cada, sale rico.
• 1 paquete de azúcar vainillada (unos 15-20gr, tres cucharadas aprox.)
• 1 cucharada de ron (o cualquier otro licor propio de pasteles, brandy, licor 43…)
• 100g harina
• 2 cucharaditas de café de levadura
• Un poco de pan rallado
• Chocolate para cobertura (media tableta, el Nestlé para postres es perfecto, aunque personalmente le hago boicot a Nestlé y compro uno de marca blanca del mismo estilo, cualquier fondant vale y lo importante es diluirlo lentamente con un poco de leche sin que se queme, un chorrito de licor en el chocolate no le cae mal, pero mínimo, para no matar el sabor).
• Mermelada de naranja amarga (si no es casera lo más parecido es la de “La vieja fábrica”) o de ciruela.

Se baten juntos los huevos y el azúcar.
Se añaden, mezclando a mano con un batidor o un tenedor y cierto brío, en este orden: el yogur, la manzana, las semillas de amapola, el azúcar vainillado, las avellanas, el ron, y la harina con la levadura.
Se unta el molde con mantequilla. Se inclina el molde en posición vertical y se va espolvoreando el pan rallado en las paredes, haciéndolo girar. Ese pan con la mantequilla al tostarse formará una crosta fina en torno a la tarta, dándole consistencia a los bordes.
Se vierte la mezcla de los ingredientes en el molde así preparado y se mete en el horno precalentado. Horno normal 200 grados pero si tiene ventilador 175 grados y sale más uniforme. Aproximadamente unos 40 minutos. Es mejor si se pone en la bandeja media baja o baja para que no se tueste demasiado por arriba. Se prueba con una aguja que esté hecha la parte del centro. Si se abren grietas no se debe continuar la cocción, significa que empieza a secarse, pero ojo al centro que puede quedar crudo.
Cuando la tarta esté fría se desmolda y se pone una capa de mermelada por encima. Luego se funde el chocolate a fuego muy lento y se cubre la mermelada.
La tarta está más rica al día siguiente conservada en el frigorífico, vale la pena esperar.
Se puede congelar pero no hay que engañarse: se pierde sabor.

He probado Mohn austriaco, alemán, español y Mak polaco. Para mi gusto el Mohn que venden y muelen en los supermercados Spar en Austria es el mejor y esta receta la más sabrosa. Que aproveche.
(Ka, yo también estuve un tiempo entre Alemania y Austria, pero a orillas del Inn. Son sitios lindos ¿verdad?)

con Ka dijo...

¡Hola Beatriz!
Gracias por esta receta tan completa, cuando la pruebe cuelgo fotos ;)
¿Así que anduviste cerca del Inn? Sí, esa zona también es hermosa, y muy poco conocida.
¡Pasa por aquí cuando quieras!