13.4.08

„Glück auf!“


Hoy hemos remontado el Salzach hasta Hallein y la mina de sal de Bad Dürrnberg , uno de los lugares que dio nombre y riqueza a Salzburg.

La oficina de información de Hallein estaba cerrada, como siempre que salimos de excursión en domingo, así que hemos seguido las señales de la carretera hasta Bad Dürrnberg. En lo alto, los grandes edificios de la antigua mina sirven hoy como cafetería, tienda y centro de visitantes. Después de pensárnoslo un par de veces (17€ por cabeza) hemos pasado por caja y nos hemos puesto el mono blanco reglamentario.

En nuestro grupo había unos diez austríacos, dos japoneses y nosotros. Hemos bajado unas escaleras, nos hemos parado sobre la señal de 'FOTO' escrita en el suelo, nos han hecho la foto de rigor y nos hemos adentrado en la montaña montados en una especie de tren formado por largos bancos.

Una vez en el interior de la mina, el guía ha ido explicando la historia de la mina ahora en alemán, ahora en inglés, aportando todo tipo de datos y anécdotas. Eso sí, antes de iniciar la marcha, nos ha hecho repetir varias veces el saludo-invocación de los mineros, "Glück auf!“, por si acaso.




Hemos descendido hasta 200m de profundidad a pie y mediante unos toboganes de madera, hemos cruzado un lago subterráneo que se utilizó en el pasado para disolver la roca de sal y enviarla a Hallein para ser extraída por evaporación. Nos han hablado de Wolf Dietrich von Raitenau, arzobispo de Salzburg, quien se enriqueció y enriqueció a su ciudad gracias al comercio de sal, y que mandó construir el palacio Mirabell para la madre de sus 15 hijos.

Para cuando hemos salido las fotos que nos han hecho al inicio ya estaban debidamente impresas y a la venta. 6€. Hemos decidido que ya nos hacíamos la foto nosotros mismos.
Bocadillo de pan de semillas (hecho en casa, por supuesto) con queso y lechugas, una manzana y paseo y café en Hallein antes de regresar a casa.


5 comentarios:

Marona dijo...

¡oh! ¿visitasteis Hallein? ¿verdad que es un pueblo encantador? A mí me gusta mucho. ¿Fuisteis en bici?
¡Besos!

Ibán dijo...

Qué bonito, qué plácido, qué sencillo....qué ganas de ir a Austria!!! Justo el otro día encontré el folleto que cojimos cuando estuvimos por la zona fronteriza cerca de Passau, de la ruta en bici por las curvas del Danubio, qué ganas!!!
Jo, tú....17 iurops...es para pensárselo. Una vez me salió un trabajo curioso, era promocionar una antigua mina de sal como almacé de documentos, por las condiciones especiales de seguridad y humedad... guck mal.

Noema dijo...

Pues sí, me adhiero a lo dicho, qué interesante, yo nunca he entrado en una mina, ni de sal ni de ná ;-D Por cierto, al pueblo llegásteis a la hora de la siesta ¿no? Jeje, un abrazo!

Tonicito dijo...

Anda!, en Hallein es donde está mi currele! :D
Es curioso... creo que llevo demasiado tiempo viviendo en este país, porque ya no me escandalizo por los 17 euros, hasta me parece un precio justo... :S
Un abrazo!
T.

con Ka dijo...

¡Hola!

Marona: ¿En bici? No, aún no estamos tan en forma, jeje. Fuimos en coche por la autopista, pero volvimos por la carretera de Salzburgo porque por la autopista te pierdes todo el paisaje.
Me gustaron mucho los colores de Hallein.

Ibán: Sólo he visto el Danubio desde Linz, pero me imagino que su orilla será como la del Salzach, una gozada para andar en bici, me río yo de los 'bidegorris' ;)
Por cierto, como ex-conservadora de arte (entre otras cosas) lo del almacén éste me parece muy interesante.

Noema: Yo tampoco había estado en una mina así, y la verdad, está bien. Se aprende mucho.
Afortunadamente hacía frío y había poca gente. Aún es temporada baja, como se puede apreciar en la foto :D

Tonicito: ¡Por eso fuimos! ;)
Aunque picara el bolsillo, la verdad es que la visita merecía la pena.

¡Gracias por vuestros comentarios!