26.5.08

Siga buscando, hay miles de premios

Nada, la 'otra' ha ganado el casting y nos hemos quedado de nuevo sin piso. Esto se empieza a parecer a los yogures del "siga buscando".

En fin, al menos hemos disfrutado el fin de semana en Budapest. Como primera impresión, una cabina para comparar:


21.5.08

Nettes Paar sucht Mietwohnung II: El casting

Un matrimonio mayor; una tía octogenaria y enferma a la que han ingresado en una residencia. Un piso vacío para alquilar. El piso es kitsch hasta decir basta, pero es ideal para nosotros. Está amueblado, tiene hasta línea de teléfono y un enorme balcón con vistas al campo.
Ya me ocuparía yo de esconder el tapete de ganchillo que hay sobre la tele.

Pero.
El matrimonio mayor dice que hay otra persona interesada. Que nosotros les caemos bien, que nuestros ingresos les parecen bien, hasta les hacen gracia nuestros nombres.
Pero están esperando la respuesta de esa otra persona. Una mujer de Laufen, dicen. Se quedaría en el piso durante más tiempo que nosotros, dicen.

Pues nada, a esperar. Y así, desde el sábado. Quizá sólo estén esperando a que aparezca algún otro candidato, a poder ser de los alrededores.



Como este fin de semana todo el mundo va a estar de fiesta por aquí, nos vamos a Budapest. A ver si al volver hay más suerte. (Y yo que cuando compré los billetes pensaba que a estas alturas ya nos habríamos mudado...)

14.5.08

Nettes Paar sucht Mietwohnung...

Hasta ahora hemos estado viviendo en el piso de un compañero de trabajo de M al que habían trasladado a Suecia, pero vuelve el mes que viene, así que nos toca buscar otro alojamiento cuanto antes. Visité mi primera inmobiliaria el 10 de abril, y desde entonces he contactado con otras cuatro. A pesar de que tenían pisos disponibles - al menos eso era lo que decían - no ha habido manera de ver ninguno, quizá porque no les interesaba un contrato corto como el que necesitamos, o quizá porque, simplemente, comunicarse conmigo les resultaba demasiado trabajo.

Total, que la semana pasada decidí que esto no podía seguir así e imprimí anuncios para pegarlos por la calle, por si algún lugareño me hacía más caso.

Pegar anuncios tampoco resultó fácil, ya que sólo se permiten los Plakatieren en los espacios habilitados por el ayuntamiento, que generalmente están cubiertos por grandes carteles de conciertos y demás eventos deportivos locales. Menos mal que a las dependientas de las panaderías, las farmacias y la carnicería no les importó que lo pegara en sus puertas. La bibliotecaria también fue muy amable, y se quedó con uno, por si sabía de alguien que pudiera ayudarnos.

El jueves T me acompañó a dar un paseo y preguntar a las mujeres que nos encontramos por la calle - porque por las mañanas en Laufen sólo se ven mujeres con niños - e incluso fuimos a preguntar a la parroquia, que al parecer alquila los pisos de un gran edificio de su propiedad. Pero nada, todo el mundo nos dijo que en Laufen hay muchos pisos vacíos, pero nadie dabe dónde están. Y en esto que al volver a casa de T, éste pregunta a su vecina la pintora si sabe de alguien que alquile, y ella, sorprendida, nos dice que tiene uno que está intentando vender desde hace meses sin conseguirlo. Esa misma tarde, M y yo fuimos a verlo y decidimos que nos lo quedábamos. La mujer ni siquiera nos quiso cobrar una fianza, estaba encantada de poder sacar algo de provecho del piso mientras no apareceira un comprador.

Pero el comprador (compradora, en este caso) apareció. A los dos días. Esta mañana el piso estaba vendido. Y yo ya había quitado todos los anuncios que puse en la calle.

Vuelta a empezar.

6.5.08

El mejor (hasta ahora)

Hay días en los que una se levanta más inspirada y parece que las cosas salen bien por sí mismas. Al menos así ha sido hoy en mi cocina.



Durante las últimas dos semanas me han salido panes compactos, pesados y bastante pequeños. La mezcla de harinas no estaba resultando y si a ello unimos la impaciencia y la prisa, nada bueno podía salir.

Pero hete aquí que en su post de ayer, Ibán mencionaba las proporciones de harina, masa madre y agua que había utilizado para un Brown Bread, y caí en la cuenta de que quizá estaba utilizando demasiada masa madre para poca harina, y que podría probar añadiendo más harina y algo de agua extra a la mezcla.

Como no tengo báscula, he medido el peso de la masa madre a ojo, comparándolo con el peso de la misma cantidad en volumen de agua (sí, me hubiera costado menos ir a la ferretería y comprar un peso, pero estoy en la fase de No-acumulación de trastos, que en breve nos mudamos), y así, pasando de mililitros a gramos, he conseguido una mezcla ligera y bastante pegajosa.
La he trabajado poco a poco, lo mínimo, plegándola de vez en cuando y dejando que la masa madre hiciera su trabajo.
En total he mezclado 200 gr de masa madre, 250 gr de harina de fuerza (trigo + espelta), 250 gr de harina blanca de trigo y 230 gr de agua templada y dos cucharillas y media de sal.

Y, efectivamente, este pequeño cambio en las proporciones ha dado como resultado un pan enorme, de miga ligera y corteza crujiente.



Para celebrar el Día Internacional Sin Dieta, nos hemos comido medio pan con queso azul, crema de espárragos y pollo asado con romero, todo casero y hecho con amor.

4.5.08

Maibaumaufstellen

Como en muchos otros lugares el 1º de mayo, además del día del trabajador, es el día en el que los pueblos de Baviera celebran la llegada del buen tiempo. Es el día en el cual se invoca al poder regenerador de la Naturaleza, la fertilidad de los campos y la fuerza masculina. Las semanas previas, los hombres de los pueblos han elegido un árbol de gran altura, lo han talado y han eliminado sus ramas dejando el tronco desnudo, el cual será decorado con coronas de pino, flores y cintas azules y blancas.

La víspera del día 1, los mozos montan guardia en torno al tronco, ya que es costumbre que algún pueblo vecino intente robarlo (robar un tronco de 30 metros de largo sin ser vistos) para pedir un jugoso rescate, generalmente en forma de barriles de cerveza. A la mañana siguiente todo el pueblo acude a la fiesta en la cual se retira el tronco del año anterior y el nuevo es levantado lentamente mediante palos y troncos más pequeños.

Estas trandiciones, tan ligadas al pasado rural y pagano de estas tierras, sirven actualmente para inaugurar la temporada de fiestas al aire libre. Después del largo invierno se aprovecha cualquier excusa para sacar a la calle las mesas y los bancos de madera y comer y beber durante todo el día.




El día 1 amaneció lluvioso y frío, pero decidimos echar un vistazo al lugar donde se celebraría el Maibaumaufstellen de Laufen, en un prado junto al cemeterio. Cuando llegamos allí había unos cuantos vecinos desayunando, pero poco más. Decidimos ir a Freilassing, donde mis compañeras del grupo de English Conversation me dijeron que habría bastante animación. Además, ese día se inauguraba la temporada en las piscinas municipales (estábamos a 12ºC).

Tras comprobar que los niños de Freilassing son inmunes al agua helada de las piscinas, nos unimos a la gente que almorzaba salchichas, Leberkäse y demás carnes en la plaza del ayuntamiento, todo amenizado por la banda municipal y regado con Weissbier. Dejó de llover. A la una un grupo de mujeres montó una larga mesa con grandes tartas caseras. Nos costó elegir sólo dos porciones para acompañar al café.




A las dos un grupo de hombres vestidos con Lederhosen y sombrero con pluma o penacho inició la erección del tronco de este año. Aunque los vimos bastante organizados, nos pareció que se tomarían su tiempo, así que decidimos volver a Laufen y ver cómo levantaban el Maibaum los hombres de 'nuestro' pueblo.


Los de Freilassing, muy organizados

En Laufen también habían empezado a las dos, pero parecía que iban con más calma, ya que entre impulso e impulso circulaban bajo el tronco unas cuantas jarras de cerveza y los jubilados se dedicaban a dar consejos a los jóvenes y al atareado maestro de ceremonias.


Los de Laufen tuvieron algún problema técnico

Mientras tanto, un gran número de vecinos celebraba el día comiendo bajo las sombrillas sin hacer demasiado caso a la banda de música y los niños que bailaban en un pequeño escenario. Ni siquiera aplaudieron cuando los hombres irguieron el tronco. Éstos, sencillamente, acabaron su tarea y se unieron a la fiesta, como todos los años.