23.6.08

Shakespeare in Anif


El viernes celebramos el solsticio de verano junto al Schloss Anif, asistiendo a la representación de Hamlet por parte de la TNT Theatre Britain.

El espectáculo comenzó a las siete de la tarde, cuando el sol aún estaba alto. El montaje era aparentemente modesto, con un pequeño escenario y siete actores que se ocuparon de interpretar a múltiples personajes además de hacerse cargo de la música y demás efectos escénicos. De este modo la compañía consiguió transmitir el espíritu original de aquellas troupes de antaño, que lo mismo representaban grandes dramas históricos como ligeras comedias irreverentes.

Aunque me costó un poco seguir los diálogos que los actores interpretaban en un inglés delicioso, disfruté asistiendo por primera vez a la representación teatral de una obra de Shakespeare, y entendí muchos de los detalles que había descubierto en nuestra visita al Shakespeare's Globe de Londres, el pasado invierno: por qué algunos diálogos están prosa y otros en verso, por qué los actores se dirigen al público en determinados momentos, etc. La propia configuración de los teatros de la época y la diversidad de su público obligaba a los autores a hacer uso de una amplia variedad de técnicas narrativas.

La obra duró lo que el sol tardó en esconderse. Según se iba desarrollando la trama el cielo se fue oscureciendo y empezó a refrescar, y para cuando llegó el desenlace ya era de noche y todo estaba en silencio.
Al volver a casa una enorme luna anaranjada nos anunció que el verano había decidido quedarse.

El año que viene tenemos una cita con Romeo y Julieta.

3 comentarios:

Marona dijo...

Jo, ¡qué bonito debió ser! Me encanta el teatro de verano al aire libre, siempre que podía iba al Grec de Barcelona. Este tipo de espectáculos tienen un "Stimmung" muy especial.
¿A vosotros también os salió a saludar la enorme luna naranja? ¡qué bonita que estaba! ¿verdad?

Eva dijo...

Me encanta el teatro al aire libre, me encanta Shakespeare, me encanta el Globe en Londres...

Ahora me conformo con el Globe de Neuss

Arantza dijo...

Je, qué bien que esto de "Shakespeare in the park" es una costumbre internacional, y qué bonita costumbre. Creo que yo también iré a las veladas de aquí, eso sí, rociada de repelente, porque a los mosquitos nucleares del Canadá les gusta la sangre teatral.