1.8.08

Festspieleröffnung


El pasado día 26 comenzó el Festival de Salzburgo, ese ciclo de conciertos y teatro para bolsillos desahogados que año tras año llena la ciudad de gente trajeada y turistas japoneses. Ya he oído unas cuantas opiniones en contra del enorme gasto que supone el festival para una ciudad cuyo programa cultural es más bien limitado el resto del año, pero parece que el ayuntamiento está decidido a seguir repitiéndolo, como buen evento de la marmota que es. Salzburgo es una ciudad que se resiste al cambio.

Como no soy una experta en ópera ni teatro, no puedo opinar sobre el programa de este año, pero sí comentaré la jornada de inauguración, que se celebró el sábado a lo largo de todo el día. A partir de las diez de la mañana, y en 30 lugares diferentes al mismo tempo, se pudieron ver y escuchar todo tipo de conciertos y representaciones de forma gratuita. Algunos museos también ofrecieron visitas guiadas especiales a sus exposiciones.

Quedé con E al mediodía. Mientras conducía me contaba que éste es el primer año que se ofrecen tantos espectáculos gratuitos, y que en años anteriores apenas ha visto nada del festival, salvo alguna proyección de óperas que se ofrecen como 'consolación' al pueblo llano.
Y es que las entradas para las grandes representaciones, aparte de ser exageradamente caras, se agotan meses antes con lo cual es muy difícil acceder a ellas. Eso sí, los organizadores tienen el detalle de abrir las cortinas del hall donde los que sí han conseguido una se toman el vinito entre acto y acto, para que todos vean lo que se pierden...

De lo que pudimos ver la tarde del sábado - porque para verlo todo había que disponer, como mínimo, del don de la ubicuidad - lo que más me gustó fue un trío de Múnich (soprano, acordeón y violín) que ofreció un pequeño concierto en el Café Bazar: desde Mozart a Astor Piazzola pasando por Edith Piaf.
Obviamente, la terraza estaba abarrotada para cuando llegamos, así que nos sentamos en la barandilla que da al Salzach y disfrutamos de la música junto al resto de viandantes.
Vi algunas caras molestas entre los clientes del café, la mayoría de ellos impecablemente vestidos y peinados con ese estilo que, de momento (y creo que hasta que vaya a Viena), sólo puedo relacionar con los salzburgueses 'de toda la vida'. Supongo que a más de uno le molestó eso de que nos 'aprovecháramos', mientras él pagaba su consumición religiosamente. Aunque, sinceramente, vi más respeto hacia los músicos entre los que miraban desde la barrera que entre los clientes de la terraza, que no pararon de levantarse y moverse por el pequeño escenario en lo que duró el concierto.

Después paseamos por el centro y entramos en la catedral, llena hasta los topes, en la que se ofrecía un concierto de música barroca. En uno de los patios de la Sigmund-Haffner Gasse, un grupo austríaco-cubano se resistía a dejar el escenario: los de la organización no sabían cómo hacerlos callar para poder dar paso a la obra de teatro del patio contiguo.
Cenamos en una de las terrazas de la Papagenoplatz y echamos un vistazo a la pantalla que ofrecía extractos de óperas grabadas en años anteriores, antes de ir a la Mozartplatz e intentar ver la danza de las antorchas o Fackeltanz, la ceremonia que inaugura oficialmente el festival.

Había visto muchas fotografías de esta danza y tenía curiosidad por verla, pero la verdad es que salí algo decepcionada. No sé si será porque la Mozartplatz es más pequeña que la Residenzplatz (donde se celebra tradicionalmente, pero que este año no estaba disponible por estar en obras) y no había sitio para tanta gente, pero es que no vi nada. Bueno, sí, vi la danza en una pantalla gigante (otra) que iba ofreciendo imágenes en directo entre las que se intercalaban los títulos de cada figura y una fotografía de larguísima exposición tomada algún otro día de madrugada.

También puede ser que las fotografías me hubieran hecho pensar en algo más dinámico, más movido, y no en una polonesa (chun-ta, chun-ta). Pero bueno, tampoco estuvo mal del todo. El año que viene iré un poco antes, para coger sitio y ver la repetición.

No hay comentarios: