6.8.08

Taxi


La gata de nuestra vecina Frau B se llama Taxi. (Aunque decir que Taxi pertenece a Frau B es mucho decir... dejémoslo en: Taxi se deja mimar por Frau B. Como hacen todos los gatos).

Nuestra relación con Taxi no empezó con muy buen pie. Creo que estaba acostumbrada a que Herr M, el antiguo inquilino del ático, no parara mucho por casa así que era dueña y señora de la escalera y la terraza que dan al piso de arriba.
Los primeros días nos la encontrábamos ahí a todas horas. Por las mañanas dormitaba en la escalera, y si hacía fresco subía a la terraza, a la esquina donde pega el sol. A nosotros no nos importaba, es más, nos encanta observar a los gatos, y el día que nos dimos cuenta de que llevaba al menos una hora dormida en una maceta mientras nosotros comíamos al lado, decidimos que nos gustaba su compañía.

Pero parece que a ella la nuestra no le hacía mucha gracia, y un lunes que salí a tender la ropa con el tendedor en la mano (un trasto de ésos plegables, como una silla de cámping), debí de darle tal susto, que ya no volvió a subir más.
De eso hace unas tres semanas.

Ya había perdido la esperanza de que volviera a subir, pero hoy ha dado señales de vida y parece que con un buen augurio: Taxi ha dejado un ratón muerto justo al pie de la escalera. Dice Frau B que es un regalo (a ella le trae, además de ratones, pájaros y bichos. Un día vino con una paloma...). No sé muy bien qué hacer con semejante regalo, pero lo acepto de todas formas; puede que Taxi haya decidido darnos una segunda oportunidad.

3 comentarios:

Noema dijo...

Oye, qué detalle de Taxi, que está para darle un achuchón si se dejara. Y el regalo, con ajo y salteadito seguro que está bien rico :-P

Arantza dijo...

Decididamente, es un regalo. El problema es si pisáis uno de sus regalos en un descuido... Yo estoy pensando en mis dos gatos, especialmente Alfonso, nuestro gordo, y me da un poco de vergüenza, porque está tan barrigón que ni siquiera llega a cazar... intentarlo, sí, pero es como ver a un obeso intentando hacer el Tour de Francia...

Ch dijo...

Eh! Eso definitivamente es algo (0; Mi primera casa en Londres me la dejaron a cambio de cuidar los gatos (los dueños estaban de viaje) y cuando el más pequeño me trajo un ratón significó que "me dejaban" cuidar de ellos.