16.11.08

1 huevo = 8 magdalenas



5ºC y bajando. El parte meteorológico anuncia nieve para el domingo que viene, así que M y yo ya estamos en modo casero: la mantita en el sofá y la calefacción puesta desde la mañana. Incluso tenemos tazas compradas expresamente para el té de las noches.

En la cocina no hay radiador y se nota, por las mañanas da mucha pereza preparar el desayuno. Por la tarde es diferente. Si tengo tiempo antes de que M vuelva del trabajo, pongo el horno y hago algo rapidito, algo que caldee la cocina y llene la casa de aroma a vainilla o canela.

Descubrí esta receta de magdalenas mientras intentaba averiguar el secreto de los muffins y otros bizcochos . Nunca he tenido mano con estas masas, las pocas veces que intenté hacer el típico bizcocho de yogur, la cosa empezaba a crecer que daba gusto, pero en cuanto la sacaba del horno se desinflaba y acababa convertida en una masilla gomosa... un desastre.

Finalmente he aprendido que mi error era batir la masa durante demasiado tiempo, lo cual hacía que se formaran cadenas de gluten demasiado firmes e impedía que las burbujas de aire formaran una esponja ligera. Lo que sirve para el pan arruina un bizcocho.

Así que por fin he podido estrenar en condiciones los papelitos de magdalena que traje desde España (50 moldes por 0,75€). Con una receta sencilla donde las haya:






8 Magdalenas medianas

1 huevo
3/4 vaso de azúcar
1/3 vaso de aceite
1/2 vaso de leche
Ralladura de limón
Chorrito de zumo de limón
4 gotas de aroma de vainilla

1+1/2 vasos de harina
1 cucharada de levadura (polvo de hornear)


Precalentar el horno a 200ºC (180ºC con aire)

Batir por un lado el azúcar con el huevo y el resto de ingredientes líquidos y aromas hasta conseguir una mezcla espumosa. Por otro lado, unir la harina y la levadura. Tamizar sobre la mezcla líquida.
Remover lo justo hasta conseguir una masa homogenea.

Verter la masa en los moldes dejando que caiga en el centro de éstos, hasta que llegue casi al borde. Espolvorear un poco de azúcar en el centro.

Hornear 30 minutos y dejar enfriar en una rejilla.

Es importante que las magdalenas se enfríen bien, de lo contrario no se despegarán del papel y habrá que comérselas rascando con la cucharilla...

5 comentarios:

Eva dijo...

Mmmm... estas me las voy a probar. Las tuyas tienen un aspecto DELICIOOOOOSOOOOOOO.

Essenslust dijo...

Y yo quiero otra! Hace tiempo que no como Magdalenas. A ver si las hago un dia de estos!!

Ibán dijo...

Claro, porque "coge correa" :)
Siempre me ha encantado esa expresión, sobre todo utilizada de manera negativa. Recuerdo que la 1ª vez se la lei a la Parabere. Siempre que la escucho me acuerdo de ella.
Ah, importante también usar harina floja...
Conste que todo esto lo dice un fermentador, no un bizcochero :)

Lorena Zuniga dijo...

Nos hemos hecho adictas a tus Magdalenas �� las hacemos muy seguido ya que están buenísimas, son muy fáciles de hacer y salen las precisas para comerlas en poco tiempo, ésta vez las hicimos con naranja, ahora están en el horno y estamos ansiosas para ver y probar el resultado..... Muchas gracias

con Ka dijo...

¡Muchas gracias por tu comentario Lorena! Me alegro de que la receta os funcione :)