29.12.08

Wochentags 2. und 3. Stuhl geheizt

Entre semana, 2º y 3º banco con calefacción.
Maria Bühel, Oberndorf.


28.12.08

Luces y luces

La iluminación navideña en Oberndorf:





Y en Laufen:





¿Minimalismo o ahorro?

27.12.08

Los que ya no están



Al volver a casa desde la Stille Nacht Kapelle pasamos por delante del cementerio de Oberndorf, que estaba abierto a pesar de ser ya de noche. Nos llamó la atención la cantidad de lucecitas que se veían dentro, así que echamos un vistazo.
Y resultó que la mayoría de tumbas tenían, aparte de una o dos velas (como las que ya lucían para Todos los Santos), desde pequeños centros de flores secas hasta abetos con sus luces y sus adornos y pequeños pesebres de cerámica. Se veía gente paseando por allí.

Nunca había visto algo así. Sé de quienes visitan el cementerio en Navidad o recuerdan a los que ya no están al reunirse para la cena de Nochebuena, pero lo de decorar las tumbas... Podría suponer ir un poco más allá y hacer partícipes de la fiesta a los que se fueron, o quizás sea un intento de mantener su recuerdo encendido durante los días más oscuros del año.
Sea cual sea el propósito, me pareció una costumbre muy bonita, el cementerio no tenía ese aspecto tétrico que tan poco me gusta, más bien parecía un jardín de luces.

26.12.08

Bergbauernkäse




Este Queso de minero lo compré en el mercado de los jueves en Salzburg. Está riquísimo, sabe a leche de verdad y a montaña y tiene un punto picante que combina perfectamente con la cerveza y el pan de centeno.

Pero tiene una pega: Es uno de esos quesos apestosos, como la Torta del Casar. Tiene un olor tan fuerte que incluso envuelto en papel y dentro de dos bolsas de plástico, perfumó el coche de camino a casa. Lo tuve en la cocina el tiempo justo para hacerle la foto y ahora duerme en la terraza, aprovechando el frío. Quizá nos sirva para ahuyentar los malos espíritus, quién sabe...

25.12.08

Stille Nacht



El 24. de diciembre en el año 1818 el sacerdote asistente de entonces, el señor Joseph Mohr entregó en la recién fundada congregación San. Nicolás en Oberndorf al representante del servicio de organistas Franz Gruber (entonces también maestro de colegio en Arnsdorf), una poesía, con la petición de poder escribir una melodía adecuada para 2 voces solistas más el coro y el accompañamiento de guitarra. Con estas palabra describió Franz Xaver Gruber (el compositor de esta canción) la historia del origen del villancico " Noche de Paz! - Noche de Amor!" que hoy en día se conoce en todo el mundo.




Cuando nos mudamos aquí ya era enero, así que decidí dejar el post sobre la Stille Nacht Kapelle - la atracción turística de nuestro vecino Oberndorf - para cuando tocaba, es decir, la Nochebuena y la Navidad.

Esta pequeña capilla se encuentra en lo que queda del casco antiguo de Oberndorf, en el lugar que ocupó la iglesia de Sankt Nikolaus, derruida tras las inundaciones de 1890. Debido a las continuas crecidas del Salzach, los vecinos decidieron trasladar el centro del municipio hacia el sur, lejos del meandro, así que el casco antiguo queda hoy algo apartado de la actividad del pueblo.
Fuera de la temporada navideña es un punto a medio camino entre los dos puentes, al que se puede llegar andando, pero que no tiene demasiado interés.

Sin embargo, durante el Adviento se instala allí un pequeño mercado con un par de puestos de Glühwein y adornos navideños, y la oficina de correos de Oberndorf abre una sucursal desde la que se pueden enviar felicitaciones con sellos y matasellos especialmente diseñados para la ocasión.


Momentos solemnes


El día grande de la capilla fue ayer, 24 de diciembre.
A las 16.30h un grupo de trabuqueros disparó desde la colina sobre el río las salvas que precedían a la fanfarria de un quinteto de viento. Todos los congregados en el lugar dejamos nuestras tazas de Glühwein y nos acercamos a la capilla, rodeada ya por una multitud de turistas japoneses venidos en autobús. Muchos otros vinieron en el Lokalbahn especial - con vagones antiguos de madera - desde Salzburg y alrededores.

M y yo nos colocamos junto a un abeto cerca de la escalera de la capilla y pudimos ver algo, aunque no mucho. El alcalde de Oberndorf saludó a los presentes y relató la historia del villancico. El quinteto de viento tocó un par de piezas y el coro de Oberndorf cantó varias canciones populares desde dentro de la capilla. También se leyó un fragmento de Weihnacht, de Stefan Zweig. Finalmente, un dúo cantó "Noche de Paz, Noche de Amor" acompañándose de una guitarra, tal y como pide la partitura original.

En realidad se trató más bien de un concierto, porque no había mucho que ver. En la escalera de subida a la capilla se habían apostado los miembros de las diversas hermandades y grupos folclóricos del pueblo, que hicieron una ofrenda floral y se quedaron allí quietos el resto del tiempo.

Estuvo bien conocer el origen de un villancico tan conocido, aunque, como todos los eventos de este tipo, me temo que el año que viene se repetirá el mismo programa, y el siguiente, y el siguiente, con la misma gente y el mismo ritmo. Es lo que hace que algo se convierta en tradición, supongo.

23.12.08

Knödeln: los básicos de pan

Por fin me siento a redactar unas cuantas recetas de Knödel, espero que no resulten demasiado 'pesadas'...

Empezaremos con los básicos y más fáciles, los Knödeln a base de pan: Semmelknödel y Kaspressknödel. Ambos tipos se elaboran a partir de pan blanco seco mezclado con leche y huevos, cebolla y perejil, pero mientras que el Semmelknödel se cuece en agua, al Kaspressknödel se le añade queso y se fríe, por lo que el resultado es totalmente diferente.

Semmel es el nombre que reciben los panecillos blancos o Brötchen típicos del almuerzo o el desayuno. También suelen acompañar a las sopas y cremas de verduras. Recuerdo que en algunas panaderías de Barcelona los llamaban bollo de Viena, aunque costaban el doble que los de aquí. Para los Knödeln, el pan blanco de barra es suficiente.
Para los que no tienen Semmeln secos en casa (o no les apetece ponerse a cortarlos en cubitos), aquí los venden ya cortados.




Semmelknödel
El Semmelknödel suele acompañar a guisos de carne y salsas en general, (Gulasch, Schweinebraten, etc).

250 gr de pan blanco seco cortado en cubitos
20 gr de mantequilla
1/2 cebolla
Perejil
Sal
1/4 l Leche templada
2 huevos
2-3 cucharadas de harina/pan rallado


Vertemos la leche sobre el pan.
Cortamos la cebolla en dados pequeños y la rehogamos en la mantequilla, sin que llegue a tostarse. La vertemos sobre el pan junto con los huevos, la sal y el perejil picado.
Vamos mezclando todo con una cuchara grande. Cuando la mezcla sea difícil de manejar, seguiremos mezclando con la mano.

Ponemos a hervir una olla con abundante agua salada.

El truco para que los Knödeln salgan relativamente ligeros (recordemos que es un plato pesado de por sí) es no manipular la masa en exceso, sino mezclarla un poco y dejar que repose, para que el pan vaya absorbiendo los líquidos poco a poco. Los cubitos de pan deben tener una textura esponjosa, firme pero blanda a la vez.

Añadiremos más leche o pan rallado (mejor que harina), según lo necesite la masa, y formaremos bolas de tamaño mediano (algo intermedio entre una pelota de tenis y una de ping-pong).
Una vez hechas las bolas, las pondremos en la olla y dejaremos que hiervan a fuego suave. Estarán listas cuando suban a la superficie.



Kaspressknödel
El Kaspressknödel se sirve Tradicionalmente en una sopa de cocido, igual que una pilota.
Personalmente, prefiero comerlo seco, como si fuera una croqueta de queso, acompañado de ensalada.


Tomamos la masa de Semmelknödel y le añadimos 200 gr de queso cortado en dados (Bierkäse, Bergkäse).
Formamos bolas un poco más grandes que las de Semmelknödel y las aplastamos hasta darles forma de hamburguesa.

Calentamos una sartén con unas gotas de aceite y vamos friendo los Knödeln a fuego medio hasta que estén dorados. Cuanto más graso el queso, menos aceite necesitaremos.
En caso servirlos en la sopa, hay que dejarlos reposar en el caldo unos 5-10 minutos.

22.12.08

Café Steinbach


Los mercados de Navidad están bien para un ratito, pero en seguida se te hielan los pies. Para disfrutar de la Gemütlichkeit durante toda una tarde, nada mejor que cobijarse en un café.


Los austríacos se llevan la fama, pero nosotros preferimos quedarnos en Alemania, básicamente porque son locales sin humo y, como dice M, te puedes tomar un café sin ceremonias.
Siendo como es él un hombre de cortao y ya está, eso del vasito de agua, la bandejita y el camarero preguntando continuamente si todo está bien, si quiere algo más, si le traigo la cuenta... Eso irrita.

Así que el día que descubrimos el café Steinbach de Laufen decidimos que éste sí que nos gustaba, y M dejó de pedir sólo Espressos Macchiatos y se pasó al tazón de café de filtro, que cunde más.

Varios lugareños nos habían hablado de este sitio, y casualmente todos coincidían en que sus tartas son las mejores y su decoración muy acertada, pero también nos habían avisado de que su clientela estaba compuesta básicamente por parroquianos del barrio que se juntaban para echar la partida de la tarde, y que eso le quitaba glamour al local.

Ya hemos estado allí unas cinco veces y aún no hemos visto a nadie jugando a las cartas. Lo que sí hemos comprobado es que, efectivamente, las tartas son deliciosas.
No hay más que fijarse en lo que hacen todos aquellos que entran al local. Van directos de la puerta al mostrador y preguntan a la paciente camarera qué lleva ésta o aquélla. Dudan, se deciden, cambian de opinión, observan cómo la mujer corta la porción elegida y se van satisfechos a su mesa. Allí piden una Tasse o un Haferl Kaffee y se disponen a pasar esas pocas horas de luz que quedan antes de la hora de cenar.
La camarera apenas pasa una sola vez para preguntar si todo está en orden ("schmeckt?") y ya no vuelve hasta que se le pide la cuenta.

Por supuesto, las tardes de entre semana el café está tomado por abuelos y abuelas, gente muy muy mayor a veces. Da gusto oírlos charlar mientras se toman su café y su tarta tranquilamente. A esas edades supongo que el colesterol ya es algo superado... Este mes que M está de vacaciones, hemos aprovechado para hacer vida de jubilados. El tiene que recuperar las energías perdidas durante el año y yo... yo le acompaño, faltaría más.

6.12.08

Ya llega...

Basta con leer un poquito sobre las tradiciones de otros países para darse cuenta de que, en el fondo, todas parten de las mismas creencias. Del mismo modo en que la Semana Santa marca el inicio del buen tiempo tras el invierno o el 1º de mayo se riende culto a la fertilidad, la Navidad cristiana es una versión adaptada de los ritos en torno al solsticio de invierno.
A nada que rasquemos en la superficie, podemos encontrar muchas similitudes entre tradiciones tan diferentes como la del Krampus, el Olentzero o el Tió, por poner un ejemplo (son las que yo conozco).

Aunque con matices, todas parten de la misma premisa:
Con el invierno llega el momento de hacer balance del año. ¿Has sido bueno?. Si has hecho los deberes podrás disfrutar del fin de año con la conciencia tranquila, serás recompensado mediante regalos, dulces, besos, y podrás arrimarte al tronco que arde en la chimenea. Si no, el invierno será negro como el carbón y puede que recibas un azote o dos como castigo.

Los adultos intentamos evitar esta responsabilidad haciendo que los protagonistas de las fiestas sean los niños, pero no estaría de más sacar la lista de buenas intenciones que escribimos el pasado 1 de enero y ver a quién hay que llamar en nuestro caso, si a Nikolaus o al Krampus...


A ver, tú, ¿Has dejado ya de fumar?


Momento Popeye de la semana: Abendu (Diciembre en euskera) = Adviento

4.12.08

¿A qué sabe Viena?

A naranja y canela.


Nada como un Orangenpunsch calentito para empezar bien el fin de semana y reirse un rato al salir de la comisaría.