4.12.08

¿A qué sabe Viena?

A naranja y canela.


Nada como un Orangenpunsch calentito para empezar bien el fin de semana y reirse un rato al salir de la comisaría.

3 comentarios:

Eva dijo...

Pobreeeessss... qué mal trago lo de la comisaría.

Pero estoy segura que el punsch y la buena compañía os hicieron sentiros mucho mejor.

A mí Viena me encanta...

Marona dijo...

Mi Viena sabe a desayunos y tarta de limón. A ver cuando llega el día que también sepa a Punsch. ¿Verdad que la vida se ve mucho más bonita después de un par de tazas? ;)

Anónimo dijo...

Supongo que después del trago de la comisaría, el resto del viaje sólo podía ir a mejor.
Fue un placer conoceos en un lugar tan inusual y compartir con vosotros el primer Orangenpunsch!
1 abrazo
Ignacio