6.12.08

Ya llega...

Basta con leer un poquito sobre las tradiciones de otros países para darse cuenta de que, en el fondo, todas parten de las mismas creencias. Del mismo modo en que la Semana Santa marca el inicio del buen tiempo tras el invierno o el 1º de mayo se riende culto a la fertilidad, la Navidad cristiana es una versión adaptada de los ritos en torno al solsticio de invierno.
A nada que rasquemos en la superficie, podemos encontrar muchas similitudes entre tradiciones tan diferentes como la del Krampus, el Olentzero o el Tió, por poner un ejemplo (son las que yo conozco).

Aunque con matices, todas parten de la misma premisa:
Con el invierno llega el momento de hacer balance del año. ¿Has sido bueno?. Si has hecho los deberes podrás disfrutar del fin de año con la conciencia tranquila, serás recompensado mediante regalos, dulces, besos, y podrás arrimarte al tronco que arde en la chimenea. Si no, el invierno será negro como el carbón y puede que recibas un azote o dos como castigo.

Los adultos intentamos evitar esta responsabilidad haciendo que los protagonistas de las fiestas sean los niños, pero no estaría de más sacar la lista de buenas intenciones que escribimos el pasado 1 de enero y ver a quién hay que llamar en nuestro caso, si a Nikolaus o al Krampus...


A ver, tú, ¿Has dejado ya de fumar?


Momento Popeye de la semana: Abendu (Diciembre en euskera) = Adviento

3 comentarios:

Eva dijo...

No conocía yo esta tradición. Aunque claro, yo soy siempre una chica buena ;-)

Marona dijo...

Desde luego, la Humanidad no hacemos más que dar vueltas sobre los mismos temas una y ora vez. Estas cosas me fascinan.
Por cierto, que yo el lunes ya purgué todos mis pecados... jo, ¡la paliza que me dieron! :D:D:D

Iehudit dijo...

todavía estoy temblando con los Krampus!! pobre Marona, le diero por todas partes (yo me escondí detrás de ella ;-)). 1 beso desde Barcelona!