14.12.09

Talos de Santa Lucía

Durante los últimos meses he tenido el blog algo abandonado. A veces por pereza, otras por no saber qué contar, el caso es que me he pasado el otoño sin decir ni mu. Menos mal que Noema me invitó a participar en el juego de Adviento de este año; con este empujoncito, retomo oficialmente la actividad bloguera.




Pedí a Noema que me reservara el día de hoy para poder hablar de la fiesta que oficialmente inicia la Navidad en Urretxu y Zumarraga: La feria de Santa Lucía, que se celebró ayer, 13 de diciembre. Tradicionalmente, esta feria ha sido el punto de encuentro de ganaderos y criadores de caballos, tanto de la zona como de las comunidades cercanas. En este día se cierran tratos y se aprovecha para comer con los amigos a los que sólo se ve una vez al año.



La compraventa de ganado ya no es lo que era (y este año con la crisis, dicen que ha ido a peor, como todo), pero la feria ha ido creciendo y en las plazas y calles de los dos pueblos una puede encontrar todo tipo de productos: manzanas, verduras, dulces, ropa, artesanía, aperos de labranza...




Una de las cosas que me gustan de este día es el olor que flota en los mercados, proveniente de los puestos de talos que desde la mañana tientan a los visitantes.
El talo es una torta de harina de maíz que se cocina a la plancha y se rellena de chorizo, panceta, queso o, para los golosos, de chocolate.




Para hacer talos hay que mezclar la harina con un poco de sal y agua caliente, amasar, hacer una bola y golpearla con la palma de la mano hasta dejarla finita. Sólo eso. No hay cantidades fijas, todo se hace a ojo.
Y sin embargo, es tan difícil hacerlos bien... Me hubiera gustado contaros cómo los hago yo en casa, pero las pocas veces que lo he intentado me han salido muy secos, o muy gruesos, o muy frágiles. Por eso prefiero aprovechar los días como el de ayer para observar a los que saben, elegir el puesto donde los hagan más finitos y almorzar un talo calentito que, además de llenar la tripilla te calienta las manos.




El aroma a maíz tostado recuerda a platos del otro lado del charco, allá de donde vino, a la vez que nos acerca a las cocinas de nuestras abuelas. Un aroma antiguo y reconfortante.
Si visitáis alguna de las ferias de invierno que se celebran por estas tierras, haced caso a vuestra nariz, ella sabe dónde está lo bueno.

10.9.09

Programa de fiestas



Como en todos los pueblos de Navarra, las fiestas patronales del pueblo de mi padre incluyen las siguientes actividades, con ligeras variaciones según el día:

08:30_ Caldico en el lugar de costumbre
09:00_ Encierro
10:30_ Desayuno: Chocolate con churros
11:00_ Exhibición de deportes varios
11:00_ Parque infantil en el patio de las escuelas. Lectura del periódico y compra del pan. Lavado y planchado de la ropa del día anterior.
12:00_ Almuerzo: Patatas con sepia o huevos con jamón.
13:00_ Encierro chiqui, paseo y aperitivo
13:00_ Concurso y degustación de ajoarrieros. Paellada/alubiada popular
15:00_ Café, copa y tertulia
15:30_ Siesta
17:00_ Parque infantil en el patio de las escuelas
18:15_ Suelta de reses bravas en la calle y capeas en la plaza.
19:30_ Merienda: Helado o cerveza con pintxo
21:00_ Bajadica desde la plaza con la charanga
21:30_ Torico de fuego
22:30_ Cena: Chuletillas de cordero a la brasa
01:00_ Encierro nocturno y verbena
02:00_ Juerga hasta que el cuerpo aguante

Por supuesto, todo regado con buen vino de la tierra (excepto los churros, se entiende)
Los hay que son capaces de cumplir el programa durante los nueve días que duran los festejos.

8.9.09

Como aquí no se come en ningún lau

Antes de venir le dije a M que cada vez que alguien me soltara un tópico haría una rayita en mi libreta. Con algunos ya he perdido la cuenta.
Por ejemplo, el "como aquí no se come en ningún lau" (aquí no se dice lado, sino lau) .

Lo que aún no tengo claro es si el que lo dice se refiere a la calidad de la materia prima, el tamaño de las raciones, el número de platos por sentada, o el precio del banquete en caso de comer fuera.
Veremos si podemos averiguarlo sin engordar demasiado (perdón, demasiau).

4.9.09

Tienes acento raro

"No sé a qué suenas, pero suenas raro, no sé, como vasco mezclado con catalán y algo más... no sé"

Eso me lo dijo una amiga al poco de llegar. Ella también ha vivido en Cataluña, y también tiene cierto deje, pero yo le gano. De vez en cuando suelto alguna vocal maña, y últimamente me empeño en pronunciar la z vasca (zzz...) como si fuera alemana (tz!) .

Como siga acumulando acentos no voy a saber de dónde soy.

10.7.09

Saludos desde el pueblo de las avellanas

Este blog está en obras.
Durante los próximos días cambiará de aspecto y de temática: Dejaré de hablar de mi vida entre Alemania y Austria y pasaré a comentar lo que veo en Urretxu, el lugar donde en un tiempo abundaron las avellanas.
No sé si este pueblo se parece a aquel que dejé hace casi nueve años. Aún no he tenido tiempo de averiguarlo, estoy demasiado ocupada superando el Shock Cultural Inverso.
Y eso que sólo he pasado un añito y medio en Europa. (Bueno, y tres en Zaragoza y cuatro en Barcelona)

Eso sí, el título del blog no cambia. Me gusta mirar las cosas desde la otra orilla.

25.6.09

Abmeldeados

Ya está. Hemos dejado de ser habitantes de Laufen.
El funcionario del ayuntamiento me ha preguntado que si nos vamos de Alemania porque hace mucho frío. Si yo le contara que la única diferencia entre Baviera y el país donde vamos es el tamaño de las cervezas...
De aquí al domingo, limpiar y llenar cajas.

24.6.09

Llueve


Casi una semana oyendo llover. El Salzach amenaza con salirse y han crecido setas en la maceta de los geranios.

23.6.09

Fin de curso

En todos los grupos de alemán en los que he estado ha pasado lo mismo. Me tiro tres meses yendo a clase tres veces por semana con la misma gente y sólo entablo conversación con el/la que sienta a mi lado y poco más.
Hasta que llega la última semana y de pronto, gente con la que he cruzado dos Ciao/Tschüss en todo el trimestre me pregunta cosas sobre España, y me pide la dirección de email y me pregunta si estoy en Facebook, y resulta que son gente interesante y simpática.

Y pienso "¿No podíamos haber hecho esto antes?", con la de cafés que me he tomado sola...

21.6.09

Hoya carnosa


Nos contaron los caseros que la planta trepadora que cubre parte del altillo la trajo una pareja de Traunstein que vivió aquí durante un tiempo. Habían vendido su casa y estaban a la espera de conseguir el visado para irse a Canadá, pues Baviera se les antojaba demasiado civilizada.
Ella era comadrona, él carpintero. Se marcharon al norte y construyeron un hogar con sus propias manos en mitad de un bosque.

Las casas de alquiler conservan el rastro de sus habitantes, igual que nosotros vamos acumulando experiencias allá por donde pasamos. Me pregunto cuántas vidas habrán observado (y perfumado) estas flores de porcelana.

17.6.09

(...)

Desde hace más de un mes tengo la cabeza más allí que aquí. Dos semanas para volver.
¿Volver o ir? No sé, cuando esté allí veré qué ha sido.

Quizá debería dejar de pensar y disfrutar de lo que queda.
Sí, creo que será lo mejor.

Ah, y actualizar el blog. Sí, eso tampoco estaría mal.

27.5.09

Procrastinando*

*procrastinar.

(Del lat. procrastinare).

1. tr. Diferir, aplazar.



Para esas tardes en las que te apetece hacer de todo menos lo que tienes que hacer...


Mantequilla procrastinadora
(Suena un poco raro, ¿no?)

Abre la nevera y saca ese bote de nata líquida a punto de caducar que nunca utilizaste.
Si tienes mucho tiempo, deja que la nata se temple un poco.
Vacía el bote en un frasco mediano, para que no quede lleno del todo.
Cierra bien el frasco.
Aprieta de nuevo.
Un poco más.

Agita el frasco con alegría, como si fuera una coctelera. Si fuera necesario, pon Fm4 para darle más ritmo al asunto.

Al principio hará bludp-bludp-bludp, mientras la nata siga líquida.
Pasados uno tres minutos, la nata empezará a montarse y sonará más como chuk-chuk-chuk.
Sigue agitando hasta que suene un Plock!

Abre el frasco. Verás que la nata ha cambiado de estado: por un lado unos grumos (la futura mantequilla), por otro un liquidillo parecido a la leche, pero algo más ligero**.




Coloca un pañuelo de algodón fino sobre un colador. Vuelca el contenido del frasco, poniendo debajo un recipiente para recoger el líquido sobrante. Aprieta ligeramente el pañuelo y ponlo bajo el chorro de agua muy fría, hasta que ésta salga limpia.
Si fuera necesario, aprieta la bola sólida con una cuchara sobre un plato para eliminar la mayor cantidad posible de agua. Esto evitará que se rancie.
Voilà, mantequilla para toda la semana, y Buttermilch para un batido de frutas, por ejemplo.




Más fotos, comentarios y recomendaciones, aquí.

** La parte líquida que sobra es lo que aquí llaman Buttermilch, aunque no es ácido como el que se vende para elaborar refrescos o postres, porque he partido de nata no ácida, llamada Süßrahm. Aunque no lo he probado, supongo que si hubiera partido de Sauerrham o Crema agria me habría quedado un liquidillo con más sabor a yogur... Eso lo dejo para otra tarde, que ya está bien de perder el tiempo.

26.5.09

30º

"En Alemania hace mucho frío"

10.5.09

Baskische Jause


Tabla de queso y chorizo moderna para el vino del domingo.
Un regalito que vino de Salzburgo.

20.4.09

Selbst schneiden


Señal de que la primavera ya se queda de verdad: Los autoservicios de flores al borde de la carretera. En éste, casi entrando en Laufen, se podían comprar* tulipanes de todos los colores. También ha habido narcisos, pero volaron la semana pasada.

En el campo de al lado, debajo de su plástico, esperan los espárragos... y allá por junio llegarán las fresas.





* Pese a que allí no hay nadie cobrando por las flores y el dinero se deja en una hucha, junto a la lista de precios hay un cartel que advierte de que el campo está vigilado por cámaras... ¡cómo cambian los tiempos!

19.4.09

La Praga de las multitudes


La Praga de las multitudes es, de todas la Pragas posibles, la más evidente.

Se intuye incluso antes de llegar a ella, en el tren que viene abarrotado desde Múnich. Si te montas en Landshut, con suerte consigues un pequeño asiento en los pasillos y viajas así, de lado, entre maletas y otros viajeros como tú, sólo que de ojos algo más rasgados y con niños y cochecitos y cara de estar cansados de recorrer Europa.

La Praga de las multitudes despista, confunde.
Buscas un lugar donde cambiar tus euros por monedas y billetes que no conoces, buscas los servicios, buscas la entrada al metro, buscas tu línea de tranvía. Igual que tú, las multitudes buscan señales reconocibles. Tardas un rato en identificar un icono o un nombre entre tildes que parecen boinas puestas del revés.

En la Praga de las multitudes piensas que vas donde te apetece, pero en realidad sigues las rutas marcadas en tu mapa. También sigues un cartel que indica el siguiente monumento, o un paraguas chillón bajo el que una guía repite su letanía de fechas, reyes y eventos como quien recita la tabla del 5.

La masa se agolpa en la entrada del puente ése tan bonito que, curiosamente, en el catálogo de la agencia de viajes aparecía vacío. La ciudad más bonita de Europa, la Praga dorada, el lugar ideal para pedir en matrimonio a tu novia... Y sin embargo, creo que es la ciudad en la que más parejas enfadadas he visto. Cuestión de expectativas.
Como en otras muchas ciudades, en la Praga de las multitudes parece que sólo viven visitantes. Nadie tiene pinta de ser de allí, ni siquiera el camarero que sale a mostrarte la carta. Qué suerte, tenemos una mesa libre pero tienen que librarla antes de las nueve. 27 coronas 1 euro.

De la Praga de las multitudes vuelves con la sensación de haberte montado en todas las atracciones, de habértelo pasado bien, pero de no haberte enterado de nada de lo que pasa detrás del decorado.

9.4.09

Aprovechando el balcón



... y el solecito de mediodía.
Habrá que ir buscando recetas con fresas.

27.3.09

Mel i paneer


Hay que ver lo fácil que es hacer requesón o mató en casa. O Paneer, si se hace siguiendo el vídeo de Manjula.

25.3.09

Vollkornbrot


Ese pan negro, negro.
Al principio cuesta acostumbrarse a su sabor dulce-ácido y su textura húmeda, pero con el tiempo una se da cuenta de que un desayuno sin Vollkornbrot (pan integral, parecido al llamado Pumpernickel, pero no tan oscuro) no es desayuno.
Me río yo de los yogures que te renuevan por dentro, if you know what I mean...

24.3.09

17.3.09

Mittelstufe

Después de un año acudiendo a la Volkshochschule (VHS) de Salzburg, el pasado diciembre obtuve mi primer certificado de alemán, el del nivel A2. Este título viene a certificar que, de acuerdo con los parámetros del Fondo de Integración Austríaco, soy capaz de mantener una conversación más o menos coherente con un nativo, puedo realizar trámites sencillos en la Administración, y podría llegar a entender un manual de instrucciones sin tener que mirar el capítulo en español.
Para llevar sólo un año, creo que ya es bastante, teniendo en cuenta que apenas domino tres tiempos verbales.

El curso de Integración de la VHS cumple su función en un primer momento, cuando lo que importa es aprender a pedir las cosas por favor, para que los lugareños vean que, aunque extranjero, eres ante todo una persona educada.
Por supuesto nunca está de más utilizar la declinación correcta, pero personalmente yo también preferiría que alguien se dirigiera a mí con un "Por favor, ¿puede indicar dónde estar la banco?", que no "Eh, ¿dónde está el banco?". Por poner un ejemplo.

Sin embargo, estos conocimientos no son suficientes si lo que una quiere es mantener conversaciones sobre temas algo más elevados, como los planes para las próximas vacaciones o la crisis económica en España (la paella ha pasado a segundo plano este año).

Es por ello que a partir de este mes vuelvo a la universidad, después de casi nueve años.
Allí me tocará estudiar con fundamento, leer algo más que el Osterreich, empaparme de más vocabulario y enriquecer mi alemán con la pasiva, los pluscuamperfectos, las construcciones nominales...

Si Dios quiere, en junio podré hasta hacer planes en alemán. Y puede que llame a aquellas inmobiliarias que hace un año pasaron de mí para decirles cuatro cosas (porque tampoco creo que me dé para mucho más).

10.3.09

Eisstockschießen


Eisstockschießen. Deportes de invierno en el Abstdorfer See. Enero'09.

4.3.09

Donde sí da el sol

Salzburg es una ciudad muy fría en invierno. Se supone que fue construida en la cara norte del Mönchsberg para evitar los vientos que bajan de las montañas, pero creo que fue peor el remedio que la enfermedad. Porque en invierno apenas da el sol en el Altstadt. De hecho, hay rincones que no ven el sol en todo el año. Y así está todo, helado y cubierto de musgo, brrr...

Por eso, lo mejor que se puede hacer un sábado de invierno al mediodía es buscar los rincones al otro lado del Salzach, allí donde el sol sí llega. Como en el Kapuzinerberg.



Bajando del monasterio capuchino hacia Steingasse, por estrechas escaleras, bajo arcos y sobre tejados de zinc con terrazas improvisadas...




... para comprobar que en Salzburg también hay grafiteros.


9.1.09

Bien alimentados


No sólo los gatos viven bien en Laufen. En cuanto cae la primera nevada, los comederos de los jardines y parques aparecen llenos de pipas de girasol y otras semillas ricas en grasas.
Muchos los colocan delante de alguna ventana de casa para observar tranquilamente a los pájaros y ardillas que se acerquen, pero hay que cuidar algunos detalles para que este tipo de alimento no resulte dañino a los visitantes del jardín: colocar el comedero a cierta distancia de las ventanas para evitar choques, cuidar de que las semillas se mantengan secas y no se pudran, sólo llenar el comedero cuando haya nevado para que las aves no se vicien...

La caseta de la foto es el área de servicio colocado por el ayuntamiento, junto al parque.

7.1.09

Tannenbaum

Du grünst nicht nur zur Sommerzeit,

Nein, auch im Winter, wenn es schneit...



5.1.09

Roscón de 1º aniversario


Es curioso cómo los lugares van cambiando según los vas conociendo. Al principio tu espacio conocido se reduce a la casa que habitas, después al barrio, y según vas tomando confianza empiezas a conocer más y más.
Tomas un autobús, o un tren, y te plantas en una ciudad cercana. Y poco a poco, aquello que en un principio resultaba tan ajeno se vuelve parte de tu rutina, y ya no produce inquietud.
Y llega un momento en el cual te parece que llevas años viviendo en ese lugar, aunque en realidad no hayan pasado más que unos cuantos meses. A eso se le llama adaptación.

Tal día como ayer, hace un año, llegábamos a estas tierras bárbaras. Llegamos de noche, con el Ibiza hasta los topes (el bote de colacao apretujado contra el cristal trasero...). Había nevado y hacía mucho frío. ¿Quién nos había mandado venir aquí? Nadie, por eso vinimos. Y aquí seguiremos hasta el próximo verano.
Me da un poco de pena pensar que esto se acabará en breve - porque si un año se me ha pasado volando, habrá que ver lo que tarda en llegar junio - pero por otra parte es mejor así. Me obligará a estar más atenta que nunca y aprovechar todas las ocasiones que se presenten para seguir aprendiendo y conociendo.

Y después, ya veremos.

Para celebrar este aniversario, el día de Reyes y el final de la Navidad, un roscón sin agua de azahar pero con dátiles y mazapán, a partir de la receta de Rosal.