27.5.09

Procrastinando*

*procrastinar.

(Del lat. procrastinare).

1. tr. Diferir, aplazar.



Para esas tardes en las que te apetece hacer de todo menos lo que tienes que hacer...


Mantequilla procrastinadora
(Suena un poco raro, ¿no?)

Abre la nevera y saca ese bote de nata líquida a punto de caducar que nunca utilizaste.
Si tienes mucho tiempo, deja que la nata se temple un poco.
Vacía el bote en un frasco mediano, para que no quede lleno del todo.
Cierra bien el frasco.
Aprieta de nuevo.
Un poco más.

Agita el frasco con alegría, como si fuera una coctelera. Si fuera necesario, pon Fm4 para darle más ritmo al asunto.

Al principio hará bludp-bludp-bludp, mientras la nata siga líquida.
Pasados uno tres minutos, la nata empezará a montarse y sonará más como chuk-chuk-chuk.
Sigue agitando hasta que suene un Plock!

Abre el frasco. Verás que la nata ha cambiado de estado: por un lado unos grumos (la futura mantequilla), por otro un liquidillo parecido a la leche, pero algo más ligero**.




Coloca un pañuelo de algodón fino sobre un colador. Vuelca el contenido del frasco, poniendo debajo un recipiente para recoger el líquido sobrante. Aprieta ligeramente el pañuelo y ponlo bajo el chorro de agua muy fría, hasta que ésta salga limpia.
Si fuera necesario, aprieta la bola sólida con una cuchara sobre un plato para eliminar la mayor cantidad posible de agua. Esto evitará que se rancie.
Voilà, mantequilla para toda la semana, y Buttermilch para un batido de frutas, por ejemplo.




Más fotos, comentarios y recomendaciones, aquí.

** La parte líquida que sobra es lo que aquí llaman Buttermilch, aunque no es ácido como el que se vende para elaborar refrescos o postres, porque he partido de nata no ácida, llamada Süßrahm. Aunque no lo he probado, supongo que si hubiera partido de Sauerrham o Crema agria me habría quedado un liquidillo con más sabor a yogur... Eso lo dejo para otra tarde, que ya está bien de perder el tiempo.

26.5.09

30º

"En Alemania hace mucho frío"

10.5.09

Baskische Jause


Tabla de queso y chorizo moderna para el vino del domingo.
Un regalito que vino de Salzburgo.