12.4.10

Camino Soria: torreznos de Semana Santa


Cuando se nos ocurrió pasar la Semana Santa en Soria estuve buscando información sobre lo que se come por allí: básicamente, la dieta tradicional castellana a base de cerdo en general, caza, setas, adobos, escabeches y demás comidas contundentes para hacer frente al invierno (y ya puestos, el verano también, que por la noche refresca).

Este blog, dedicado exclusivamente al torrezno de la capital, me sirvió de guía para la primera noche. Mi estómago aún se queja por lo que le hice pasar, pero creo que no se puede visitar Soria sin cenar un platillo de torreznos recién hechos. Una ración por persona, como mucho. Y nada más.

Para que ese trozo de piel, manteca y algo de carne sea medianamente digerible, mejor tomárselo en horario europeo. M y yo fuimos al bar El Portillo a las siete de la tarde guiados por nuestras narices (el olor a torrezno de la plaza del Vergel es como el del Kebab, como te pille con hambre estás perdido), y fue un acierto. El bar vacío, tranquilo, el pan crujiente y los torreznos calentitos recién hechos, la cena ideal para aguantar de pie toda la procesión de Jueves Santo.
No sé cómo la gente aguantaba la Semana Santa cuando se respetaba aquello del ayuno y la abstinencia...

4 comentarios:

Ibán dijo...

Janderklander, no puedorrrrrrrr con este post... MEKAGÜENTÓ, ME VOY PA SORIA!!!!!!

con Ka dijo...

¡Pues no te olvides el Almax! :D

su dijo...

yo tampoco entiendo cómo aguantaban... con mucha fe, con mucha fe... :-P

Noema dijo...

Joer, lo que daría yo ahora por unos torreznos. La semana pasada comentábamos en clase lo que da de sí el cerdo en España y una alumna casi se me desmaya cuando oyó de qué se hacen los torreznos.